Estadísticamente, las mujeres tienen más probabilidades de que no les sean diagnosticadas todas las enfermedades, desde la endometriosis a la esquizofrenia, pasando por el Trastorno de Déficit de Atención e Hipercatividad (TDAH) y la menopausia
Por: Agencias
Estados Unidos de America; jueves, 20 de junio del 2024.- Quizá ninguna otra década de la vida adulta de una mujer conlleve tantos cambios drásticos en su salud como la de los 50 años.
La edad media de la menopausia en EE. UU. es de 51 años, y tanto la menopausia como los años previos a ella implican cambios en casi todos los sistemas del organismo de la mujer. Pero a muchas mujeres les sorprenden los cambios que se producirán y cómo gestionarlos.
Todas las mujeres que llegan a la mediana edad acaban pasando por la transición hormonal que supone la menopausia. Sin embargo, este importante acontecimiento biológico se ha mantenido en un discreto segundo plano durante mucho tiempo, se ha hablado de él en voz baja o se ha aludido a él con eufemismos como “el cambio”. Sólo en los últimos años se ha hablado más abiertamente de la menopausia entre las mujeres y los medios de comunicación, dice Nanette Santoro, catedrática de obstetricia y ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) e investigadora de la menopausia desde hace mucho tiempo.
Un estudio publicado por la Clínica Mayo calcula que, en Estados Unidos, la menopausia es responsable de hasta 1800 millones de dólares en bajas laborales y más de 26 000 millones en gastos médicos. Además, estudios recientes apuntan a que, si se pudiera retrasar la menopausia, la vida de las mujeres podría mejorar considerablemente.
Gran parte de lo que se sabe sobre la menopausia procede del Study of Women’s Health Across the Nation (SWAN), una investigación epidemiológica que ha seguido a unas 3000 mujeres en Estados Unidos desde 1994. Es un buen comienzo, pero se necesitan más estudios de cohortes, mucho más amplios, para responder a las muchas preguntas que quedan por responder, afirma Santoro. Otros campos han mostrado un seguimiento más exhaustivo, como el del famoso Estudio del Corazón de Framingham, que ha seguido a más de 14 000 personas. Fue el SWAN, por ejemplo, el que descubrió que las mujeres con sofocos frecuentes y persistentes tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Y fue el SWAN quien confirmó las observaciones que las mujeres venían haciendo desde hace tiempo de que la masa magra del cuerpo disminuye y la grasa aumenta durante la transición, aunque el peso total no cambie.
Otras investigaciones han permitido comprender mejor la biología que subyace al principal síntoma de la menopausia: los sofocos. Investigadores de la Universidad de Arizona, la Universidad de Carolina del Norte y otros centros han descubierto que la disminución de estrógenos en el hipotálamo cerebral provoca el agrandamiento de ciertas neuronas, lo que agita secciones de esta región cerebral implicadas en la regulación de la temperatura. Se espera que este importante descubrimiento dé lugar a nuevas terapias específicas no hormonales.
¿Qué desencadena exactamente la menopausia?
Todo empieza con la perimenopausia.
Una niña nace con todos los óvulos dentro de sus ovarios que necesitará durante su vida. Alrededor de estos óvulos hay células de la granulosa que producen hormonas, sobre todo estrógenos. En la mediana edad, a medida que los óvulos son menos numerosos y menos viables, disminuye la producción de estrógenos.
Esto, combinado con una menor frecuencia de liberación de óvulos, da lugar a ciclos menstruales irregulares. Cuando varios ciclos se retrasan una semana o más a lo largo de varios meses, se dice que la mujer ha entrado en la perimenopausia.
Esta etapa suele comenzar a mediados de los cuarenta, aunque también puede empezar una década antes o después, y dura entre dos y ocho años. La perimenopausia tardía se produce cuando algunos ciclos se retrasan al menos 60 días. Son los cambios en los niveles hormonales, y no un descenso absoluto, los que provocan los síntomas asociados a la menopausia, afirma Santoro.
La fertilidad disminuye durante esta etapa, aunque la ovulación (y el embarazo) siguen siendo posibles, según la Sociedad Norteamericana de Menopausia, razón por la cual el grupo recomienda el uso continuado de anticonceptivos.
¿Qué es la menopausia?
Aunque muchas mujeres etiquetan todo el proceso como menopausia, ese término denota técnicamente el momento en que los niveles de estrógenos han descendido tanto que la ovulación y la menstruación cesan de forma permanente.
Algunos médicos miden los niveles de una hormona, la hormona foliculoestimulante FSH, por sus siglas en inglés), que aumenta a medida que disminuye la ovulación, para determinar si una mujer está en la menopausia. Pero como los niveles fluctúan, no es un marcador exacto, dice Jackie Thielen, directora de la Clínica Especializada en Salud de la Mujer de la Clínica Mayo.
En EE.UU., la edad media a la que las mujeres alcanzan la menopausia es de 52 años, aunque se considera normal entre los 40 y los 60. A partir de ese momento, y durante el resto de su vida, la mujer se encuentra en la fase de posmenopausia.
¿Puede adelantarse la menopausia?
Un pequeño número de mujeres tienen la menopausia de forma natural antes de los 40 años, lo que se considera “prematura”.
Otras que se someten a tratamientos médicos que extirpan o dañan gravemente ambos ovarios, como la cirugía del cáncer, la quimioterapia y la radioterapia, se convierten inmediatamente en menopáusicas. Debido a los cambios hormonales bruscos, los síntomas de la menopausia inducida suelen ser más graves, según la NAMS.
¿Cuáles son los síntomas comunes de la menopausia?
Sofocos
Hasta el 80 por ciento de las mujeres experimentan estos síntomas vasomotores (VMS), cuando una repentina e intensa sensación de calor se eleva en la parte superior del cuerpo, mientras que el ensanchamiento de los vasos sanguíneos trae un rubor a la piel.
Los sofocos suelen durar de uno a cinco minutos y pueden producirse varias veces al día, según la NAMS. Los que ocurren durante la noche y van acompañados de sudoración profusa se denominan sudores nocturnos. Los sofocos pueden terminar cuando la mujer llega a la menopausia, pero también pueden continuar durante una década o más.
A algunas mujeres apenas les molestan los sofocos, mientras que para otras son debilitantes. “Estos síntomas no son triviales. Afectan a la vida de muchas mujeres, a sus relaciones y a su capacidad para desenvolverse en el trabajo”, afirma Stephanie Faubion, directora del Centro para la Salud de la Mujer de la Clínica Mayo y directora médica de la NAMS.







