Por segunda vez en cinco años, con una plantilla capaz de imponer respeto en toda la MLB, Los Angeles Dodgers logró llevarse la Serie Mundial -4-1 sobre Yankees- para sumar su octavo campeonato de su historia, uno que cimentó en la confianza de un proyecto que comenzó en noviembre de 2015 con Dave Roberts. 

Desde su fundación en 1883, Dodgers se ha caracterizado por darle confianza a sus mánagers, lo que se demuestra con los grandes periodos que vivieron Wilbert Robinson (1914-1931),  Walter Alston (1954-1976) o Tommy Lasorda (1976-1996), y ahora lo hace con Roberts, junto al que revivió glorias añejas. 

Alson y Lasorda habían demostrado que cuando existe constancia en la organización los resultados se dan, ya que entre ambos sumaron seis títulos (cuatro el primero y dos Tom), y ahora le toca a Roberts demostrar que es lo ideal, aún y cuando hubo momentos fuertes que incluso llevaron a que surgieran voces que exigieran su salida.

Si bien pegaron las derrotas en las Series Mundiales de 2017 ante Houston Astros y de 2018 frente a Boston Red Sox, la cúpula de Dodgers tuvo la cabeza fría para respaldarlo, decisión que acabó por ser la correcta, ya que el equipo no dejó de estar en postemporada año con año y se mantuvo como uno de los grandes protagonistas, siempre aspirante al campeonato mundial