El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones de visado dirigidas a familiares y colaboradores cercanos de personas con antecedentes comprobados de narcotráfico. La medida, impulsada por el Departamento de Estado, busca frenar el ingreso de drogas como el fentanilo al país, utilizando herramientas legales de inmigración que permiten declarar inadmisibles a extranjeros que representen una amenaza para los intereses nacionales.

“El objetivo es impedir su entrada a EE.UU. y disuadir la continuación de actividades ilícitas”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio. También destacó que el Departamento utilizará todos los recursos necesarios para frenar el tráfico de fentanilo, una droga responsable de más de 220 muertes diarias por sobredosis en 2024.

Rubio subrayó que la crisis del fentanilo no tiene precedentes, siendo la causa principal de muerte entre estadounidenses de 18 a 44 años. Por su parte, el presidente Donald Trump ha convertido esta situación en uno de los pilares de su agenda migratoria y comercial desde su regreso a la Casa Blanca en enero de este año.