La titular del ejecutivo federal, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, dio a conocer que Nayarit se “cocinan” proyectos que detonaran la regiòn y a nivel nacional

Por: Javier Rojo Fregoso (opinion)

Tepic, Nayarit; mièrcoles, 09 de julio del 2025.- En Nayarit se empieza a gestar un proyecto que podría marcar un antes y un después en el desarrollo regional y nacional: el Plan de Desarrollo – Prosperidad Compartida, un ambicioso esquema que, según fuentes cercanas, fue propuesto por el propio gobernador del estado, doctor Miguel Ángel Navarro Quintero, y que ya cuenta con el visto bueno de la presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum.

La noticia se dio a conocer durante un acto reciente de promoción turística, donde el joven funcionario federal Rodrigo Cerda Cornejo, actual Director General de Planeación de la Secretaría de Turismo, resaltó la importancia estratégica de Nayarit en el nuevo mapa del desarrollo nacional.

En dicho evento, celebrado con motivo del anuncio de la nueva ruta Calgary-Tepic-Riviera Nayarit, operada por la aerolínea canadiense WestJet, Cerda no solo destacó la conectividad creciente de la entidad con más de 20 destinos en Canadá, sino que subrayó que Nayarit ocupa hoy el primer lugar nacional en atracción de inversión, con más de 7 mil millones de dólares.

Este no es un dato menor. En el marco del crecimiento del turismo canadiense —más del 13% en los últimos años— y el anuncio de que el Aeropuerto Internacional Riviera Nayarit será conectado con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), queda claro que la región vive un momento clave. Ya no solo se trata de su belleza natural o su seguridad reconocida, sino de una visión política y económica que empieza a rendir frutos tangibles.

Durante su intervención, el gobernador Navarro Quintero mostró un rostro optimista. Y no era para menos: la consolidación de la nueva ruta aérea y el respaldo federal al Plan de Prosperidad Compartida representan una convergencia inédita entre gobierno estatal, iniciativa privada y federación. Una colaboración que empieza a posicionar a Nayarit, en palabras del propio gobernador, como “la glorieta del país”; el centro del occidente y del sur del desarrollo nacional.

No es poca cosa lo que plantea este plan. La Prosperidad Compartida implica más que crecimiento económico: significa reducir desigualdades y elevar la calidad de vida de todas y todos, sobre todo de quienes históricamente han estado en los márgenes del desarrollo.

Se trata, en resumen, de que el progreso no se quede en cifras macroeconómicas, sino que llegue a las mesas, los hogares, las escuelas y los hospitales de la gente. Que los beneficios del turismo, la inversión extranjera y la infraestructura moderna se traduzcan en justicia social real.

Hoy, desde el Pacífico mexicano, se lanza una apuesta ambiciosa, con Nayarit como laboratorio del nuevo modelo. El reto es grande, pero también lo es la oportunidad. Si la Prosperidad Compartida logra materializarse aquí, bien podríamos estar viendo el nacimiento de una nueva era para el federalismo mexicano.