Un hombre fue brutalmente embestido por un toro durante la tradicional Xiqueñada, evento que este año logró congregar a alrededor de 100 mil asistentes. El impactante momento quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, generando tanto asombro como críticas hacia la celebración.
“El hombre estaba retando a una de las bestias y hasta se hincó, pero nunca se percató de que otro toro estaba detrás de él y lo proyectó hasta darle una vuelta completa en el aire”, narró un testigo identificado como Vázquez Alegría.
Las imágenes provocaron una ola de reacciones. Mientras algunos expresaron su indignación por el trato a los animales, otros criticaron la imprudencia de los asistentes. “¡Qué ganas de molestar a esos animales!”, comentó Agustín Casanova en redes. Otro usuario añadió: “Estos tipos al final lo que más merecen son los cuernos. En todo sentido”. Y no faltó quien sentenciara: “Lo único que no tiene límites es la estupidez humana”.
Ante la polémica, el alcalde de Xico, Luis Yoval Maldonado, minimizó los hechos. En conferencia de prensa, aseguró que el saldo fue prácticamente blanco, con sólo 11 personas lesionadas de forma leve. Uno de los heridos presentó una fractura grave en el fémur y fue trasladado en helicóptero al hospital Civil de Xalapa.
“Los demás sólo tuvieron heridas abrasivas leves que no ponen en peligro su vida”, afirmó el edil, con base en el reporte de Protección Civil Municipal.
¿Qué es la Xiqueñada?
La Xiqueñada es una celebración tradicional en Xico, Veracruz, que forma parte de las Fiestas de Santa María Magdalena, realizadas alrededor del 22 de julio. La festividad es famosa por su “corrida popular”, en la que los toros recorren las calles del pueblo mientras los asistentes los enfrentan o esquivan.
Junto con el Vía Crucis en Loma Amarilla, celebrado en Semana Santa, es una de las dos festividades religiosas más importantes de la región. Pese a los riesgos evidentes, la Xiqueñada continúa siendo una tradición viva que cada año atrae a miles de visitantes y creyentes.





