Las compras por internet en sitios como Shein, Temu y Amazon serán más caras; también se imponen mayores obligaciones fiscales a empresas como Uber, Airbnb y plataformas de streaming.
Por: Agencias
Ciudad de México; jueves, 31 de julio de 2025.- El gobierno mexicano ha endurecido su política fiscal y comercial contra las plataformas digitales extranjeras, al imponer una serie de aranceles y requisitos fiscales que impactarán directamente a millones de consumidores y empresas que operan en línea.
A partir del próximo 15 de agosto, entrará en vigor un incremento sustancial del impuesto mínimo global, que pasará del 19 % al 33.5 % para productos importados de bajo valor provenientes de países sin tratado comercial con México, como China. Esta medida afectará principalmente a plataformas de comercio electrónico como Shein, Temu y algunas ofertas de Amazon, cuyos precios competitivos se verán mermados por la nueva carga tributaria.
Además, se establecieron nuevas tarifas arancelarias escalonadas que varían según el valor del producto y el país de origen. Por ejemplo, las compras entre 50 y 117 dólares desde Estados Unidos o Canadá, países con los que México mantiene acuerdos comerciales, estarán sujetas a un arancel del 17 %, mientras que los productos que superen los 117 dólares pagarán un 19 %.
Los productos textiles también estarán bajo la lupa: las importaciones desde Asia o países sin tratado enfrentarán un arancel especial del 35 %, vigente al menos hasta 2026, como medida para proteger a la industria textil nacional.
En el ámbito de los servicios digitales, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) también ha endurecido las reglas. Plataformas como Uber, Airbnb, Netflix y Spotify, así como servicios de almacenamiento en la nube, deberán contar con registro fiscal en México, emitir facturas electrónicas (CFDI) y cumplir con la retención del IVA y el ISR, en cumplimiento con lo establecido en la Resolución Miscelánea Fiscal 2025.
Las autoridades mexicanas advierten que el incumplimiento por parte de las plataformas extranjeras podría derivar en sanciones e incluso en el bloqueo de operaciones en el país.
Estas medidas forman parte de una estrategia del gobierno federal para cerrar brechas fiscales, frenar la evasión de impuestos y equilibrar el terreno para el comercio nacional, especialmente frente a la competencia que representan plataformas asiáticas que venden productos a precios reducidos.
Sin embargo, sectores empresariales y grupos de consumidores han expresado su preocupación ante el posible impacto inflacionario y la pérdida de acceso a productos accesibles. Analistas advierten que estas políticas podrían desencadenar reacciones comerciales por parte de países afectados, en un contexto ya tenso por los flujos transfronterizos de comercio electrónico.
Con estas reformas, México se alinea con una tendencia global hacia una mayor fiscalización del comercio digital, pero el reto será lograr un equilibrio entre recaudación, protección a la industria nacional y el acceso de los ciudadanos a productos y servicios digitales.





