Un momento de tensión se vivió en el parque Camino Real del Tigre, ubicado en el Pueblo Mágico de Mazamitla, cuando un tigre de Bengala en cautiverio atacó brevemente a su médica veterinaria frente a los visitantes. El felino, conocido como “Rayitas”, sujetó a Alejandra Mora, su cuidadora, generando alarma entre los presentes y usuarios en redes sociales tras la difusión del video del incidente.

En las imágenes, se observa cómo el tigre se abalanza y coloca sus patas delanteras sobre la veterinaria, inmovilizándola por unos segundos. Un visitante intentó intervenir, pero fue disuadido por la propia Mora, quien le pidió no actuar para no alterar al animal: “Espérese porque me está agarrando en serio”, se le escucha decir.

Posteriormente, otro miembro del personal del parque acudió en su ayuda, logrando liberar a la veterinaria sin que se reportaran lesiones graves. Horas después, Mora publicó un video a través de las cuentas oficiales del parque para tranquilizar a los seguidores:

“Todos los que se han preocupado por mi estado de salud, me encuentro bien, nuestra ejemplar Rayitas también. Lo que sucedió es que mi impermeable le llamó la atención y quiso jugar con él, por eso fue que me sujetó”, explicó.

El suceso ha vuelto a poner bajo el escrutinio público al parque Camino Real del Tigre, que ya había sido clausurado temporalmente en diciembre de 2024 por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). En ese entonces, la dependencia detectó múltiples irregularidades tras una inspección de cuatro días, entre ellas la falta de documentación legal para diversos ejemplares de fauna silvestre.

Durante esa revisión, Profepa contabilizó más de 40 animales, incluidos grandes felinos como leones y jaguares. Fueron asegurados 34 ejemplares vivos y 28 disecados (en taxidermia), debido a la ausencia de pruebas sobre su legal procedencia. La clausura también se sustentó en la falta de un plan de manejo y por tener en cautiverio animales como mapaches, monos, avestruces, búfalos de agua, cocodrilos y llamas, sin los permisos correspondientes.

A pesar de la clausura temporal, se permitió al personal del parque continuar con las tareas básicas de cuidado, alimentación y limpieza de los animales. Las autoridades recordaron que los ejemplares no pueden permanecer encadenados, sedados ni exhibirse fuera de los lineamientos autorizados por Semarnat.

El incidente con Rayitas ha provocado una ola de reacciones en redes sociales, con opiniones divididas sobre el manejo de la fauna silvestre en cautiverio y la seguridad tanto del personal como de los visitantes. Mientras tanto, el parque continúa operando bajo observación, con su historial legal y ético cada vez más cuestionado.