La salud mental de Britney Spears vuelve a generar alarma entre sus familiares, amigos y seguidores. Según reportes del medio británico Daily Mail, la “princesa del pop” estaría atravesando un momento complicado, viviendo en condiciones preocupantes dentro de su mansión en Los Ángeles.

Una fuente cercana a la cantante reveló que Britney vive rodeada de desorden y suciedad, incluyendo excremento de mascotas que permanece en su hogar sin ser recogido. “Sus allegados han visto esto una y otra vez, y aunque está siendo monitoreada, no van a hacer ningún tipo de intervención”, señaló la fuente.
El entorno en el que se encuentra ha llevado a sus familiares a cuestionar su bienestar, pues consideran que el estado de su vivienda podría ser un reflejo directo de su salud mental. Alegan que la cantante no cuenta con ayuda para mantener su casa limpia, y que ella misma ha dejado de atender tareas básicas del hogar, lo que ha despertado sospechas de que “no está funcionando como un adulto”.
La preocupación no es nueva. Apenas el mes pasado, Britney, de 43 años, publicó un video en Instagram donde aparecía bailando en su propiedad de Thousand Oaks, California, visiblemente desordenada y, según algunos usuarios, con heces de perro en el piso. Los comentarios en sus publicaciones están deshabilitados, pero eso no ha impedido que decenas de usuarios expresen inquietud en otras plataformas por su comportamiento y la seguridad de sus mascotas.
Desde el fin de su tutela legal en noviembre de 2021, Britney ha incrementado su actividad en redes sociales, compartiendo desde fotos desnuda hasta videos bailando con cuchillos. También ha expuesto episodios de abuso por parte de su familia y ha sido clara en afirmar que no tiene intención de regresar a la música.
Aunque recientemente compartió imágenes de su reencuentro con su hijo menor, Jayden James, y momentos disfrutando de playas mexicanas, su estilo de vida actual continúa alimentando la especulación sobre su estabilidad emocional y bienestar general.





