El Gobierno de México anunció un aumento significativo en los aranceles a los autos importados desde Asia, particularmente de China, que pasarán del 20% actual al 50%, el máximo permitido por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El anuncio fue realizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien explicó que esta medida forma parte de una estrategia más amplia para corregir los desbalances comerciales en sectores clave de la economía nacional. “Vamos a subir el arancel al máximo permitido porque los precios a los que están llegando a México están por debajo de los precios de referencia”, señaló el funcionario.
La medida se suma a los aranceles que México ya impone a una variedad de productos chinos, incluyendo ropa, calzado, productos manufacturados y bienes adquiridos mediante comercio electrónico.
El martes, la Cámara de Diputados recibió un proyecto de decreto para reformar cientos de fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación. Esta iniciativa prevé una recaudación adicional de hasta 3,760 millones de dólares en 2026 y afecta a diversos sectores industriales, como el automotriz, textil, electrodomésticos, plástico, vidrio, juguetes, muebles, calzado, entre otros.
Carlos Lerma, subsecretario de Ingresos de Hacienda, detalló que la reforma arancelaria incluye 1,400 fracciones y tiene como objetivo proteger sectores estratégicos donde México presenta debilidades estructurales o carece de producción nacional suficiente. El funcionario aseguró que la propuesta cumple con los compromisos de México ante la OMC y los tratados comerciales vigentes, y que podría generar alrededor de 70,000 millones de pesos extra en ingresos fiscales para el próximo año.
Por su parte, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, afirmó que se buscó minimizar el impacto sobre la inflación al aplicar aranceles solo en productos con baja elasticidad de sustitución local. “Cuidamos mucho los impactos productivos y el potencial efecto sobre el nivel de precios”, dijo.
Además de proteger a la industria nacional, esta medida también podría responder a presiones de Estados Unidos, el principal socio comercial de México, que ha expresado preocupación por la posible triangulación de productos chinos hacia su territorio a través de México, en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“La motivación primaria es fortalecer la producción nacional y el consumo doméstico”, concluyó Amador Zamora.







