La inesperada derrota de Saúl “Canelo” Álvarez ante Terence Crawford no solo sorprendió al mundo del boxeo, sino que también dejó fuertes estragos en el bolsillo de un conocido influencer mexicano.
Se trata de Paulo Chavira, creador de contenido y tipster especializado en apuestas deportivas, quien reveló en redes sociales haber perdido 100 mil dólares (casi 2 millones de pesos mexicanos) tras apostar a favor del pugilista tapatío. Chavira, confiado en la victoria de Canelo, compartió un video antes del combate mostrando su boleto y el dinero en efectivo que apostaría: “Voy con la apuesta más grande que he hecho en mi vida. En cash, vamos a meterla. Solo 100 mil dólares”.
Las casas de apuestas daban como favorito al mexicano, con cuotas que oscilaban entre 1.60 y 1.71, lo que reforzó la confianza de Paulo y de muchos seguidores del boxeador. Incluso, el influencer le dedicó un mensaje al peleador antes del combate: “Gana güero, por favor. Vamos, por favor”.
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente cuando Crawford impuso su estrategia y terminó llevándose el triunfo, arrebatándole a Canelo los títulos de las 168 libras y dejando sin premio a quienes apostaron por él.
A pesar de la abultada pérdida, Chavira reaccionó con humor en redes sociales, publicando: “¿Quién me invita a desayunar? Me quedé sin un quinto”, frase que rápidamente se viralizó y generó una ola de reacciones, entre bromas, empatía y apoyo de sus seguidores.
Este caso se ha convertido en un recordatorio del alto riesgo que implican las apuestas deportivas, incluso cuando se confía en un claro favorito.
Por su parte, Saúl Álvarez también mostró una actitud de madurez tras la pelea, reconociendo el desempeño de su rival y restando dramatismo a la derrota. “Una derrota no me define. Con yo estar aquí ya gané, tengo a mi familia. En lo profesional he hecho muchas cosas; todo mis respetos para Crawford”, declaró.
Sobre una posible revancha, Canelo se mostró dispuesto: “Si lo volvemos a hacer sería grande. Vamos otra vez, acepto, él es un gran boxeador”, sentenció, dejando abierta la puerta a una segunda contienda que podría reescribir la historia.







