Tanto la producción de las fábricas como las ventas minoristas registraron su crecimiento más débil desde el año pasado, lo que mantiene la presión sobre las autoridades para implementar nuevos estímulos que eviten una caída más pronunciada en la segunda mayor economía del mundo.
Por: Agencias
Pekìn, China; mièrcoles, 17 de septeimbre del 2025.- Según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas, la producción industrial creció un 5.2 % interanual, por debajo del 5.7 % registrado en julio y del 5.7 % proyectado por analistas encuestados por Reuters. Se trata del nivel más bajo desde agosto de 2024.
En cuanto al consumo, las ventas minoristas aumentaron un 3.4 %, su peor desempeño desde noviembre de 2024, y también por debajo del 3.7 % del mes anterior y del 3.9 % estimado.
Expertos advierten que estos resultados podrían complicar el cumplimiento del objetivo oficial de crecimiento económico de “alrededor del 5 %” para este año. El débil desempeño se atribuye a varios factores, entre ellos la incertidumbre comercial con Estados Unidos, la débil demanda interna, un mercado laboral inestable y la persistente crisis inmobiliaria.
“Aunque el año comenzó con fuerza, podría ser necesario un mayor estímulo para garantizar un cierre sólido”, afirmó Lynn Song, economista jefe de ING para la región de Gran China. También señaló que será clave observar el impacto de los subsidios a los préstamos al consumo, que entrarán en vigor este mes.
Por otro lado, la inversión en activos fijos también se desaceleró, con un crecimiento de apenas 0.5 % entre enero y agosto, frente al 1.6 % acumulado hasta julio. Es el resultado más bajo desde la pandemia.
Ante este panorama, las autoridades chinas han intentado contrarrestar la incertidumbre comercial internacional buscando nuevos mercados en el sudeste asiático, África y América Latina. No obstante, la crisis del sector inmobiliario sigue pesando sobre el crecimiento general.
Zhaopeng Xing, estratega jefe para China del banco ANZ, señaló que si bien los datos reflejan un debilitamiento del impulso económico, “aún no son lo suficientemente malos como para justificar una nueva ronda de estímulos”. Agregó que las recientes medidas de apoyo al consumo podrían amortiguar el impacto negativo en la demanda agregada.







