Carlos Alcaraz sigue escribiendo páginas doradas en su joven carrera. El tenista murciano se proclamó campeón del torneo ATP 500 de Tokio tras imponerse con autoridad al estadounidense Taylor Fritz en la final por un doble 6-4, sumando así su octavo título de la temporada y el tercero consecutivo, en una racha brillante desde su derrota en la final de Wimbledon ante Jannik Sinner.

A pesar del resultado ajustado, Alcaraz dominó el encuentro con solvencia. Se mostró intratable al saque y con una derecha demoledora que desbordó a Fritz, quien además tuvo que ser atendido médicamente antes del segundo set por molestias en la pierna izquierda. El español aprovechó su momento, rompió en el primer juego del segundo parcial y mantuvo la ventaja hasta cerrar el partido tras una hora y 32 minutos.

Este triunfo convierte al número uno del mundo en el cuarto español en ganar en Tokio, tras Manuel Orantes (1977), David Ferrer (2007) y Rafael Nadal (2010). Además, con 66 victorias en lo que va de temporada, Alcaraz ya firma su mejor año como profesional, y todavía quedan varios torneos por disputarse.

Sin embargo, no todo fueron buenas noticias. Poco después de levantar el trofeo, el propio Alcaraz anunció su baja en el Masters 1000 de Shanghái debido a problemas físicos que arrastra desde la primera ronda del torneo japonés, cuando sufrió una torcedura de tobillo frente a Sebastián Báez.

“Estoy muy decepcionado por anunciar que no podré jugar el Rolex Shanghai Masters este año. He estado luchando con algunos problemas físicos y, tras hablar con mi equipo, creemos que lo mejor es descansar y recuperarme”, explicó el tenista en sus redes sociales.

Ahora, el foco está puesto en su recuperación. Si bien su presencia en el Masters 1000 de París (que comienza el 28 de octubre) sigue en pie, no se descarta que pueda reaparecer antes en alguno de los torneos ATP 500 de Viena o Basilea.