Un juez federal en Boston declaró ilegales los arrestos de estudiantes extranjeros pro-palestinos realizados durante la administración del expresidente Donald Trump, calificándolos como una violación inconstitucional de la libertad de expresión.

En un fallo contundente, el juez William Young —nombrado por el expresidente republicano Ronald Reagan— afirmó que las acciones de los Departamentos de Seguridad Nacional y de Estado constituyeron una “represión verdaderamente escandalosa” contra los derechos de los estudiantes que protestaban por la situación en Gaza.

Según el fallo, a partir de marzo, autoridades migratorias comenzaron a detener y buscar la deportación de estudiantes extranjeros que se habían manifestado en contra de los ataques israelíes en Gaza. Los arrestados no enfrentaban cargos criminales y fueron recluidos por semanas en instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), muchas veces lejos de sus domicilios.

La administración Trump justificó estas detenciones como parte de una lucha contra el antisemitismo, aunque no presentó evidencia concreta de que los estudiantes hubieran incitado a la violencia o apoyado a Hamás. Además, sostuvo que los estudiantes extranjeros no tienen los mismos derechos constitucionales que los ciudadanos estadounidenses.

“Sí, los tienen”, respondió el juez Young en su fallo. “La Primera Enmienda no hace la distinción ingrata del presidente Trump y no se encuentra en nuestra historia o jurisprudencia”.

El juez citó casos como el de Rumeysa Ozturk, estudiante de posgrado en la Universidad Tufts, arrestada en marzo por agentes enmascarados tras coescribir un artículo crítico con la postura de su universidad frente al conflicto en Gaza. Ozturk pasó más de seis semanas detenida en una instalación del ICE en Luisiana.

Otro caso destacado fue el de Mahmoud Khalil, exestudiante de la Universidad de Columbia y residente legal en EE.UU., arrestado en marzo y detenido hasta junio. Khalil era una de las voces más visibles del movimiento estudiantil pro-palestino en el campus.

Durante el juicio, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional admitieron haber utilizado listas proporcionadas por organizaciones pro-israelíes para seleccionar a los estudiantes que serían arrestados.

El juez Young anunció que en los próximos días dará a conocer las medidas correctivas que se aplicarán tras esta sentencia.