En una carta enviada al Congreso de Estados Unidos, el expresidente Donald Trump declaró que el país se encuentra en un “conflicto armado” con los cárteles del narcotráfico, una postura que busca justificar legalmente recientes operaciones militares en el mar Caribe, especialmente frente a las costas de Venezuela.
La misiva, emitida por el Pentágono y obtenida por la agencia AFP, detalla que el despliegue militar incluyó el envío de varios buques a la región y la destrucción de cuatro embarcaciones presuntamente utilizadas por narcotraficantes, en una operación que dejó al menos 17 muertos.
Según el documento, las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico han evolucionado hasta convertirse en grupos “más armados, mejor organizados y violentos”, responsables directos de la muerte de decenas de miles de ciudadanos estadounidenses cada año. En este contexto, la administración Trump calificó a estas organizaciones como “terroristas designadas” y argumentó que sus acciones constituyen una amenaza directa para Estados Unidos y sus aliados.
El Pentágono señala que, basándose en el derecho de los conflictos armados, el presidente ordenó al Departamento de Defensa llevar a cabo operaciones militares contra estos grupos, solicitando además el respaldo del Congreso para dichas acciones.
La declaración ha tensado aún más la relación con Venezuela. Washington ha acusado al presidente Nicolás Maduro y a su gobierno de encabezar una red de tráfico de drogas con destino a EE. UU., algo que Caracas niega rotundamente. Como respuesta, Venezuela realizó ejercicios militares, activó a sus reservistas y denunció el sobrevuelo de cinco aviones de combate estadounidenses cerca de su territorio.







