Un equipo de científicos del CONICET realizó un descubrimiento extraordinario en la provincia de Río Negro: un huevo de dinosaurio carnívoro en un estado de conservación prácticamente intacto, considerado el mejor del mundo hasta la fecha.
El hallazgo fue realizado por el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del CONICET durante la “Expedición Cretácica I – 2025”, una iniciativa que permite seguir en vivo el trabajo paleontológico en terreno. El sitio de excavación se encuentra a unos 30 kilómetros de General Roca, en plena Patagonia argentina, una región reconocida por su riqueza fósil.
Durante una caminata de rutina, los investigadores dieron con lo que en un primer momento pensaron que era un simple nido de ñandú. Pero al excavar, notaron que el huevo estaba completamente cubierto de tierra y que su estructura no correspondía a ninguna especie actual. Tras un análisis preliminar, determinaron que se trataba de un huevo fósil de un dinosaurio carnívoro, posiblemente similar al Bonapartenykus, una especie exclusiva de esta región.
“Es increíble, nunca vimos un huevo tan bien preservado”, expresó uno de los especialistas visiblemente emocionado. Otro agregó: “Es una locura total”.
El huevo presenta un nivel de preservación excepcional, y los científicos no descartan que en su interior pueda haber un embrión fosilizado, lo que lo convertiría en un hallazgo de valor incalculable para la ciencia.
Este descubrimiento cobra aún más relevancia por el contexto geológico del lugar: un yacimiento de aproximadamente 70 millones de años, correspondiente a una época muy cercana al impacto del meteorito que causó la extinción masiva de los dinosaurios.
La región ya había sido escenario de descubrimientos importantes, como el del Bonapartenykus ultimus, y sigue ofreciendo nuevas pistas sobre la vida prehistórica en el Cretácico tardío.







