Altos funcionarios involucrados en la organización del Mundial 2026 descartaron tajantemente la posibilidad de modificar las sedes del torneo en Estados Unidos, luego de que el expresidente Donald Trump sugiriera trasladar partidos desde ciudades gobernadas por demócratas, alegando preocupaciones sobre inmigración y seguridad.
Trump, quien recientemente volvió a poner sobre la mesa esta propuesta, apuntó en particular a Boston y a su alcaldesa Michelle Wu, insinuando incluso que podría apelar directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para efectuar cambios en la planificación del torneo. Anteriormente, ya había mencionado su intención de excluir a San Francisco y Seattle si no alineaban sus políticas con las suyas.
Sin embargo, John Kristick, quien lideró la candidatura conjunta de Canadá, México y Estados Unidos para organizar el Mundial, aseguró que estas amenazas no han alterado el curso de la planificación, que lleva casi una década en marcha.
“Por lo que estoy viendo, no ha habido ninguna distracción en términos de preparación”, declaró Kristick, actual codirector de eventos globales en Playfly Sports Consulting.
Según la FIFA, ya se han vendido más de un millón de entradas para el evento, con compradores provenientes de 212 países y territorios. Estados Unidos albergará partidos en 11 de las 16 sedes confirmadas, en el que será el torneo más grande de la historia, con 48 equipos y 104 partidos.
Frente a las inquietudes sobre políticas migratorias más estrictas en una posible nueva administración Trump, organizadores en ciudades como Miami han tomado medidas para tranquilizar a los hinchas internacionales y garantizar una experiencia segura y acogedora.
Por su parte, la FIFA recalcó esta semana que la responsabilidad en temas de seguridad recae sobre los gobiernos, pero reafirmó su expectativa de que todas las ciudades anfitrionas estén listas y cumplan con los requisitos establecidos.
“Ellos deciden qué es lo mejor para la seguridad pública”, indicó el organismo. “Esperamos que cada una de nuestras 16 ciudades anfitrionas esté preparada para acoger con éxito el torneo”.
Aunque algunos expertos, como Ricardo Trade quien lideró el comité organizador del Mundial Brasil 2014, consideran técnicamente viable una reubicación de partidos dentro de EE.UU., advierten que cualquier modificación debería hacerse antes del sorteo del 5 de diciembre para evitar mayores complicaciones logísticas.






