El huracán Melissa ha dejado una estela de destrucción tras su paso por Jamaica y Cuba, y ahora amenaza a Bahamas y las Islas Turcas y Caicos, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

El potente ciclón tropical, que alcanzó vientos de hasta 295 km/h antes de tocar tierra en Jamaica, es considerado el huracán más fuerte que impacta la región en los últimos 90 años, de acuerdo con un análisis de la AFP basado en datos de la NOAA.

Balance de víctimas y daños

Las autoridades caribeñas confirmaron al menos 49 muertos: 40 en Haití, 8 en Jamaica y 1 en República Dominicana, además de 11 desaparecidos.

En Jamaica, el primer ministro Andrew Holness informó de “daños significativos” en hospitales, viviendas, comercios e infraestructura vial. La parroquia de Saint Elizabeth quedó “sumergida” por las inundaciones y más de 500 mil personas permanecen sin electricidad.

En Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel reconoció “daños cuantiosos” tras el impacto del huracán, que tocó tierra en el oriente de la isla con vientos sostenidos de 195 km/h. Las autoridades evacuaron a 735 mil personas ante la inminente llegada del ciclón.

Haití y República Dominicana, duramente golpeadas

En Haití, las fuertes lluvias y el desborde del río La Digue provocaron 20 muertes, entre ellas diez niños, y al menos diez desaparecidos en la localidad costera de Petit-Goâve.
Por su parte, República Dominicana reportó una víctima mortal tras las intensas lluvias que también causaron inundaciones en varias provincias.

Trayectoria actual del ciclón

Según el NHC, el huracán Melissa —ahora de categoría 3— continúa su desplazamiento hacia el norte del Caribe, afectando este miércoles a Bahamas y Turcas y Caicos, donde se han emitido órdenes de evacuación en las zonas del sur del archipiélago.

Un huracán histórico

Meteorólogos de AccuWeather destacaron que Melissa se sitúa como el tercer huracán más intenso registrado en el Caribe, solo detrás de Wilma (2005) y Gilbert (1988). Los expertos advierten que la rápida intensificación de estos fenómenos está relacionada con el calentamiento de las aguas oceánicas, consecuencia del cambio climático.