La mañana de este miércoles, habitantes de Chipilo y diversas zonas del estado de Puebla fueron sorprendidos por una inusual formación en el cielo: un gran círculo despejado entre las nubes que rápidamente se viralizó en redes sociales.
El fenómeno, conocido como “cavum” o “nube perforada”, llamó la atención por su apariencia casi cinematográfica, semejante a un portal en el cielo. Sin embargo, su origen es completamente natural y tiene una explicación científica.
Las imágenes difundidas muestran una extensa capa de nubes blancas que cubrió la ciudad durante la mañana, con un llamativo hueco en uno de sus extremos que dejaba ver el cielo azul. Este espectáculo coincidió con otro fenómeno atmosférico ocurrido durante la madrugada: auroras boreales visibles en algunas regiones del país, generadas por la tormenta geomagnética G4 (severa) que permitió observar luces de colores en estados como Sonora y Zacatecas.
De acuerdo con expertos, el cavum se forma cuando un avión atraviesa una capa de nubes compuesta por gotas de agua muy frías —líquidas pese a estar por debajo de 0°C—. El paso de la aeronave altera el equilibrio térmico, haciendo que las gotas se congelen de manera repentina. Este proceso desencadena una reacción en cadena: las gotas cercanas también se congelan y caen en forma de cristales de hielo, generando el característico hueco circular en la nube.
Aunque poco frecuente, este fenómeno no representa ningún riesgo y es una muestra más de las fascinantes dinámicas atmosféricas que pueden observarse en el cielo. Su rara aparición en Puebla despertó la curiosidad de ciudadanos, fotógrafos y aficionados a la meteorología, que inundaron las redes con impresionantes imágenes del llamado “agujero en el cielo”.







