Tras casi siete años al frente de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero presentó este día su renuncia al cargo, mismo que ocupó desde enero de 2019, durante el sexenio del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Fue el primer fiscal general desde la creación de la FGR en diciembre de 2018, en sustitución de la Procuraduría General de la República (PGR).

Trayectoria de Alejandro Gertz Manero

A sus 86 años, Gertz Manero cuenta con una amplia carrera en el servicio público y en el ámbito académico. Es abogado por la Escuela Libre de Derecho y posee doctorados en Derecho por la UNAM, la University of Mount Union en Ohio, y la Universidad de las Américas.

Entre los cargos que ha desempeñado destacan:

  • Secretario General del INAH
  • Agente del Ministerio Público Federal
  • Jefe de la Unidad Defensora del Patrimonio Cultural de la Nación en la extinta PGR
  • Secretario de Seguridad Pública Federal
  • Comisionado General de la desaparecida Policía Federal Preventiva (PFP)

La carta de renuncia

En una misiva dirigida a Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Gertz Manero informó que la presidenta Claudia Sheinbaum lo ha propuesto como embajador de México ante un país extranjero, por lo que decidió dejar el cargo para asumir esta nueva responsabilidad.

“Dicha propuesta me va a permitir continuar sirviendo a mi país, en una nueva tarea que me honra y que agradezco… por lo cual, a partir de esta fecha y con todos los efectos legales que correspondan, me estoy retirando de mi actual cargo como Fiscal General de la República”, señaló en su carta.

Pidió además que el Senado sea informado para iniciar el proceso de ratificación de su nombramiento, conforme a la Constitución y la legislación aplicable.

¿Cómo se elegirá al próximo Fiscal General?

De acuerdo con la ley, tras aceptarse la renuncia del fiscal:

  1. El Senado debe aprobar la dimisión.
  2. La Presidenta enviará una terna de candidatos para ocupar el cargo.
  3. El Senado contará con 10 días para elegir al nuevo titular, quien ocupará el puesto por un periodo de nueve años.

En caso de que el Ejecutivo no envíe terna, la Cámara Alta podrá designar directamente al nuevo fiscal en el mismo plazo.