Cuatro astronautas a bordo de una cápsula SpaceX Crew Dragon regresaron a la Tierra la madrugada del jueves, luego de que un problema médico obligara a la NASA a adelantar su salida de la Estación Espacial Internacional (EEI). La cápsula amerizó en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, poco después de las 3:40 a.m. (hora de Miami), en un descenso que incluso fue acompañado por la presencia de delfines nadando cerca del lugar.

La tripulación, perteneciente a la misión Crew-11, abandonó la EEI el miércoles a las 5:20 p.m. (hora de Miami) para emprender un viaje de aproximadamente 10 horas de regreso a la Tierra. La decisión de adelantar el retorno fue tomada por la NASA la semana pasada, luego de cancelar una caminata espacial programada debido a un problema de salud que afecta a uno de los astronautas.

La agencia espacial no ha revelado la identidad del tripulante afectado ni detalles específicos sobre su condición médica, aunque aseguró que se encuentra estable y que no fue necesario realizar adaptaciones especiales para el viaje de regreso. De acuerdo con el Dr. James Polk, director médico de la NASA, el problema no se originó durante las operaciones, sino que está relacionado con los efectos de la microgravedad, lo que motivó el retorno para realizar estudios médicos más completos en la Tierra.

Aunque la Estación Espacial Internacional cuenta con equipo médico básico, no dispone de todas las herramientas de diagnóstico que existen en un hospital terrestre. Por ello, la NASA consideró prudente traer de vuelta al astronauta para una evaluación más detallada.

La tripulación está conformada por los astronautas de la NASA Mike Fincke y Zena Cardman, quienes iban a realizar la caminata espacial cancelada, junto con Kimiya Yui, de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), y el cosmonauta ruso Oleg Platonov, de Roscosmos.

El regreso a la Tierra representa una de las fases más riesgosas de la misión. Durante el reingreso, la cápsula alcanzó velocidades superiores a 22 veces la del sonido y soportó temperaturas externas de hasta 1.926 grados Celsius, además de fuerzas G que superan cinco veces la gravedad terrestre. Tras el amerizaje, es habitual que los astronautas sean asistidos en camillas o sillas de ruedas mientras sus cuerpos se readaptan a la gravedad.

Originalmente, la Crew-11 tenía previsto regresar a mediados de febrero, una vez que llegara la tripulación de relevo. Su salida anticipada deja temporalmente a la Estación Espacial Internacional con solo tres tripulantes: los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev, y el astronauta de la NASA Chris Williams.

La NASA informó que el astronauta afectado será sometido a una evaluación médica completa tras su regreso a la Tierra.