El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó una aportación de mil millones de dólares a los países interesados en formar parte de su nuevo Consejo de Paz, de acuerdo con los estatutos fundacionales del organismo revelados este lunes. El documento, obtenido por la agencia AFP, señala que el pago deberá realizarse en efectivo durante el primer año de operación del consejo y otorgaría una membresía con una duración superior a los tres años previstos de manera ordinaria.

Según los estatutos, el Consejo de Paz funcionará bajo la presidencia inaugural de Trump, quien tendrá amplias facultades, entre ellas invitar de forma discrecional a los países miembros, interpretar los lineamientos del organismo y crear o disolver entidades subsidiarias. Asimismo, su voto será definitivo en las resoluciones del grupo.

Entre los líderes convocados figuran el presidente de Rusia, Vladimir Putin; el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney. Sin embargo, la iniciativa ha generado un rechazo inmediato en la comunidad internacional. El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, anunció que su país no aceptará la invitación, al considerar que el consejo es incompatible con los compromisos internacionales franceses y su pertenencia a la ONU.

En Canadá, fuentes gubernamentales confirmaron que no se realizará ningún pago para obtener un asiento en el organismo, pese a que inicialmente existió apertura al diálogo.

El Consejo de Paz es presentado por la administración Trump como una alternativa al multilateralismo tradicional encabezado por Naciones Unidas, organismo que el presidente estadounidense ha criticado reiteradamente. Este mes, Washington anunció su retiro de 66 organizaciones y tratados internacionales, en su mayoría vinculados a la ONU. En respuesta, la portavoz del presidente de la Asamblea General de la ONU, La Neice Collins, subrayó que Naciones Unidas sigue siendo la única organización universal para atender la seguridad global.