Autoridades de Estados Unidos emitieron este martes 20 de enero de 2026 una alerta por una tormenta geomagnética severa de nivel G4, provocada por una llamarada solar. El fenómeno fue detectado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) durante la madrugada y, aunque horas después la alerta se redujo a nivel moderado, podría generar afectaciones en diversos sistemas tecnológicos.
De acuerdo con la NOAA, la tormenta alcanzó el nivel G4 —el segundo más alto en la escala que va de G1 a G5— alrededor de las 03:23 horas (tiempo de México). Este tipo de eventos ocurre cuando partículas expulsadas por el Sol impactan el campo magnético de la Tierra, generando perturbaciones geomagnéticas.

Las tormentas solares pueden afectar sistemas GPS, comunicaciones por radio de alta frecuencia, operaciones aéreas y el funcionamiento de satélites. En casos extremos, incluso pueden provocar daños en redes eléctricas de alta tensión. En México, el Servicio del Clima Espacial señaló que entre las 03:00 y las 06:00 horas se detectaron posibles interferencias en comunicaciones de radio HF, asociadas a cambios en la densidad de electrones en la atmósfera superior.
Especialistas aclararon que, pese a la intensidad del fenómeno, no existe evidencia de que las tormentas geomagnéticas representen un riesgo para la salud humana. El responsable del Servicio del Clima Espacial México, Juan Américo González Esparza, reiteró que estos eventos no están relacionados con sismos, huracanes ni el calentamiento global, y que su principal impacto se concentra en sistemas tecnológicos estratégicos.

Como efecto adicional, este tipo de tormentas puede permitir la observación de auroras boreales en latitudes poco habituales, alejadas de las zonas polares.







