El canciller ruso, Serguei Lavrov, aseguró que el año en curso comenzó de manera “turbulenta” debido a lo que calificó como hechos sin precedentes en la política internacional, entre ellos una supuesta intervención armada de Estados Unidos en Venezuela, la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, así como amenazas contra Cuba y otros países de América Latina y el Caribe.
Por: Agencias
Moscú, Rusias; mièrcoles, 21 de enero del 2026.- Durante la conferencia de prensa anual en la que hace balance de la política exterior rusa, Lavrov afirmó que Moscú observa con preocupación los intentos de fuerzas externas por desestabilizar países aliados como Venezuela, Cuba e Irán. Lamentó que, a su juicio, “todas las reglas de la política internacional han sido borradas” y prevalezca un escenario en el que “el más fuerte tiene la razón”.
El jefe de la diplomacia rusa acusó a la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, de actuar con incongruencia respecto a la seguridad internacional y el respeto al derecho internacional. Incluso citó declaraciones recientes del mandatario estadounidense, quien —según Lavrov— habría señalado que las normas internacionales se rigen por su propia moral.
No obstante, el canciller destacó que Trump es, en su opinión, “el único dirigente occidental” que reconoce que Rusia tiene intereses legítimos en Ucrania y que está dispuesto a trabajar para eliminar las causas del conflicto ruso-ucraniano, el cual atribuyó en gran medida a la administración del expresidente Joe Biden.
Lavrov subrayó que las coincidencias entre Rusia y Estados Unidos serán siempre limitadas, pero consideró un error permitir que las diferencias deriven en una confrontación directa entre ambas potencias nucleares. En ese sentido, recordó declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien reconoció que, aunque los intereses nacionales no siempre coincidan, cuando lo hagan deben aprovecharse para proyectos mutuamente beneficiosos.
Al abordar el tema de Groenlandia, Lavrov comparó su importancia estratégica para Estados Unidos con la de Crimea para Rusia y rechazó que Moscú o Pekín tengan intenciones de apoderarse de la isla, actualmente bajo soberanía de Dinamarca. Asimismo, afirmó que la OTAN atraviesa una “crisis profunda” y calificó de alarmante la posibilidad de un conflicto entre países miembros de la alianza.
El canciller ruso también advirtió que cualquier provocación contra el enclave ruso de Kaliningrado sería “suicida” y reiteró que Rusia está abierta al diálogo, aunque consideró poco probable un acuerdo con los actuales líderes europeos debido a lo que describió como un “odio profundo” hacia su país.
Finalmente, respecto a la invitación de Trump para que el presidente ruso Vladimir Putin participe en una eventual “Junta de la Paz” sobre Gaza, Lavrov señaló que aún deben aclararse muchos detalles, pero insistió en que no habrá estabilidad en Medio Oriente sin cumplir las resoluciones de la ONU y crear un Estado palestino.






