Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos anunciaron este martes que realizaron tres ataques contra embarcaciones que, según Washington, estaban vinculadas al narcotráfico, dos en el Océano Pacífico Oriental y una en el Mar Caribe, lo que dejó once personas muertas.
Operativo y contexto
Los incidentes ocurrieron la noche del 16 de febrero de 2026 bajo la dirección del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur estadounidense, en el marco de la denominada operación “Lanza del Sur” (Southern Spear), que se implementa desde septiembre de 2025 en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
Según el comunicado oficial, la fuerza conjunta ejecutó tres ataques cinéticos letales contra embarcaciones operadas por organizaciones que el gobierno norteamericano ha designado como terroristas. Las autoridades afirmaron que las lanchas transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en operaciones de ese tipo.

🔹 Resultados de los ataques:
- Dos embarcaciones en el Pacífico Oriental: cuatro muertos en cada una.
- Una embarcación en el Caribe: tres muertos.
Las autoridades señalaron que ningún militar estadounidense resultó herido.
Operación “Lanza del Sur”
Esta serie de operaciones marítimas forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para combatir las rutas de tráfico de drogas en el hemisferio, y se ha intensificado en un contexto político de presión sobre Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en Caracas, realizada por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026.
Desde el inicio de la campaña, el Comando Sur ha reportado más de 40 ataques contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico, con un saldo acumulado de alrededor de 140 a 150 personas muertas según distintos recuentos de medios.
Reacciones y controversia
Los ataques han suscitado críticas de expertos y organizaciones de derechos humanos, que cuestionan la legalidad de las operaciones y la falta de evidencia pública que vincule directamente a los fallecidos con el tráfico de drogas. Mientras tanto, el gobierno estadounidense defiende estas acciones como necesarias para frenar el flujo de narcóticos hacia su territorio.







