La ceremonia de los Premios Oscar se prepara para uno de los cambios más significativos en su historia reciente. A partir de 2029, la gala dejará su tradicional sede en el Dolby Theatre para trasladarse al Peacock Theater, ubicado en el centro de Los Ángeles.

Este cambio forma parte de una transformación más amplia, ya que ese mismo año la transmisión del evento dejará la cadena ABC y pasará a la plataforma YouTube, marcando una nueva etapa en la manera en que el público consume la premiación más importante del cine.

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas confirmó que firmó un acuerdo de 10 años con AEG, empresa que opera el complejo L.A. Live, donde se encuentra el Peacock Theater. Como parte del convenio, se realizarán importantes mejoras en el recinto, incluyendo infraestructura tecnológica y ajustes de diseño adaptados a las necesidades del evento.

Un adiós histórico

La decisión marca el fin de una era para el Dolby Theatre, un recinto desarrollado específicamente para albergar los Oscar y que ha sido su sede estable desde 2002. A lo largo de décadas, la ceremonia tuvo múltiples sedes —principalmente hoteles y teatros de Los Ángeles—, pero nunca había permanecido tanto tiempo en un solo lugar.

El teatro continuará albergando la premiación hasta 2028, cuando se celebre la edición número 100, cerrando así un ciclo histórico.

Del corazón de Hollywood al centro de la ciudad

El nuevo recinto se encuentra a aproximadamente 14.5 kilómetros del actual, en una de las zonas de entretenimiento más activas de la ciudad, junto al Crypto.com Arena. Este espacio ya ha sido sede de eventos de gran magnitud, como los premios Emmy y ceremonias del Salón de la Fama del Rock & Roll, consolidándose como un escenario apto para producciones de alto nivel.

Una nueva era para los Oscar

El cambio de sede, junto con la transición a una plataforma digital, refleja la intención de modernizar la ceremonia y acercarla a nuevas audiencias. Con mejoras tecnológicas y una mayor distribución global, los Premios Oscar buscan reinventarse sin perder el prestigio que los ha consolidado como el evento más importante de la industria cinematográfica.