El gobierno de Donald Trump propuso incorporar nuevos métodos de ejecución para personas condenadas por delitos federales graves, incluyendo pelotones de fusilamiento, electrocución y asfixia con gas. La iniciativa fue presentada en un informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en el que se señalan dificultades para obtener los fármacos utilizados en las inyecciones letales.

La medida responde a la intención de retomar y reforzar la aplicación de la pena capital durante el segundo mandato de Trump. Durante su primera administración (2017-2021), se reanudaron las ejecuciones federales tras una pausa de dos décadas, con un total de 13 personas ejecutadas mediante inyección letal en los últimos meses de su gobierno.

El informe fue dado a conocer por el fiscal general interino Todd Blanche, quien además autorizó la solicitud de sentencias de muerte contra nueve personas. Esto ocurre después de que Trump revocara la moratoria sobre ejecuciones federales impuesta por su antecesor, Joe Biden.

Entre las medidas destacadas se encuentra la reactivación del protocolo de inyección letal utilizado previamente, así como su ampliación para incluir métodos adicionales como el fusilamiento, la electrocución y el uso de gas, este último implementado recientemente en el estado de Alabama en 2024.

Según el documento, estos cambios buscan garantizar que las ejecuciones puedan llevarse a cabo incluso si hay escasez de medicamentos específicos. Asimismo, se plantea simplificar los procesos internos para agilizar los casos relacionados con la pena de muerte.

Cabe recordar que durante su administración, Biden conmutó las sentencias de 37 personas en el corredor de la muerte federal, dejando únicamente a tres reclusos con condena vigente.