Shakira volvió a marcar un hito en su carrera al reunir a cerca de 2 millones de personas en la emblemática Playa de Copacabana, convirtiéndose en la primera artista latina en lograr una convocatoria de tal magnitud en este icónico escenario.
El concierto gratuito, celebrado el 2 de mayo en Río de Janeiro, ofreció un recorrido por los grandes éxitos de la cantante, así como temas de su más reciente etapa musical. La noche inició con “La fuerte”, desatando la euforia de un público que coreó durante más de dos horas canciones que han marcado generaciones.
Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando interpretó un mix que incluyó “Estoy Aquí”, acompañado de un saludo en portugués que conectó profundamente con los asistentes. La artista también recordó su relación con Brasil, país que —según expresó— la conquistó desde su primera visita a los 18 años.

El espectáculo destacó no solo por su magnitud, sino también por su producción: un escenario de más de mil metros cuadrados, un despliegue visual con drones formando una loba en el cielo y hasta diez cambios de vestuario durante la presentación.
Invitados de lujo y repertorio diverso
El show contó con la participación de grandes figuras de la música brasileña. Anitta se unió a Shakira para interpretar “Choka Choka”, mientras que Caetano Veloso y Maria Bethania aportaron un toque nostálgico con clásicos de la música popular brasileña. También participó Ivete Sangalo, con quien interpretó “Um país tropical”.
El repertorio incluyó éxitos como “Inevitable”, “Hips Don’t Lie”, “Ojos Así”, “La Tortura” y “Waka Waka”, siendo esta última una de las más coreadas de la noche. Además, temas como “TQG”, junto a Karol G, reflejaron su vigencia en la escena actual.

Un récord que reafirma su legado
Con este evento, Shakira superó la asistencia lograda por Madonna en 2024 (1.5 millones) y se acercó a la marca de Lady Gaga, quien reunió a 2.1 millones de personas en el mismo lugar.

La cantante barranquillera, con más de 100 millones de discos vendidos y múltiples premios, cerró la noche con “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, consolidando una presentación histórica que refuerza su impacto global.
El evento también tuvo un fuerte impacto económico, con una derrama estimada de 160 millones de dólares para la ciudad, además de un amplio despliegue de seguridad con miles de agentes y tecnología avanzada.

Con este espectáculo, Shakira no solo celebró tres décadas de trayectoria, sino que reafirmó su lugar como una de las artistas más influyentes de la música latina a nivel mundial.





