Momentos de tensión, miedo y angustia vivieron los pasajeros de un vuelo que cubría la ruta Bogotá–Pasto, luego de que la aeronave abortara en dos ocasiones su aterrizaje debido a condiciones climáticas adversas.
El incidente ocurrió el pasado 26 de mayo de 2026, cuando el avión intentó descender en el aeropuerto Antonio Nariño, considerado uno de los más complejos del país por su ubicación geográfica y las condiciones meteorológicas que suelen presentarse en la zona.
De acuerdo con reportes de medios locales, las condiciones climáticas no cumplían con los estándares de seguridad requeridos para efectuar el aterrizaje. Ante este escenario, el piloto realizó dos aproximaciones sin éxito y posteriormente tomó la decisión de regresar a Bogotá, priorizando la seguridad de los pasajeros y la tripulación.
Videos difundidos en redes sociales captaron escenas de pánico al interior de la aeronave. En las imágenes se observan pasajeros llorando, rezando y gritando mientras el avión enfrentaba fuertes turbulencias durante los intentos de aterrizaje. Algunos viajeros también presentaron náuseas y vómito debido a los movimientos bruscos de la aeronave.
Las grabaciones muestran además a miembros de la tripulación brindando apoyo a los pasajeros, tratando de mantener la calma y asistiendo a quienes resultaron más afectados por la situación.
A pesar del temor generado por las turbulencias severas, especialistas recuerdan que los aviones comerciales están diseñados para soportar este tipo de condiciones. Durante la emergencia, la tripulación aplicó los protocolos de seguridad establecidos y solicitó a los pasajeros permanecer sentados y con el cinturón de seguridad abrochado.
El vuelo finalmente regresó a Bogotá sin que se reportaran personas lesionadas, mientras que la decisión de abortar el aterrizaje fue tomada como una medida preventiva para garantizar la integridad de todos los ocupantes.







