A pocos días del inicio de la Copa del Mundo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta cuestionamientos por su estrecha relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por los problemas migratorios que han afectado a participantes y aficionados del torneo.
Por: Agencias
Ciudad de México; jueves, 11 de junio del 2206.- Infantino ha impulsado una edición histórica del Mundial con 48 selecciones y 104 partidos distribuidos en tres países, un evento que él mismo compara con la organización de tres Super Bowls diarios durante un mes. Sin embargo, el discurso de inclusión y fraternidad promovido por la FIFA contrasta con las políticas migratorias implementadas por la administración estadounidense.
La relación entre Infantino y Trump ha generado controversia. El dirigente asistió a la toma de posesión del mandatario en enero de 2025 y, posteriormente, la FIFA alquiló un piso completo en la Torre Trump de Nueva York, aunque empleados de la organización aseguran que dichas oficinas permanecen vacías.
Las dificultades de ingreso a Estados Unidos se hicieron evidentes con el caso del árbitro somalí Omar Artan, considerado el mejor árbitro africano de 2025. A pesar de contar con una visa aprobada, fue retenido durante 11 horas en el Aeropuerto Internacional de Miami, interrogado por agentes fronterizos y finalmente deportado a Turquía. Además, delegados africanos y aficionados con boletos adquiridos tampoco lograron obtener autorización para ingresar al país.
Desde el centro de medios del Estadio Ciudad de México, anteriormente conocido como Estadio Azteca, Infantino reconoció que existen desafíos relacionados con la organización del torneo, aunque defendió la política de precios de la FIFA, destacando que las entradas más económicas cuestan 60 dólares y, según afirmó, son más accesibles que las de otros eventos deportivos de playoffs en Estados Unidos.
Somalia se encuentra entre los países afectados por las restricciones de viaje impuestas por el gobierno de Trump, situación que ha alimentado las críticas hacia la FIFA por promover un Mundial inclusivo mientras numerosos participantes enfrentan obstáculos para asistir al evento.





