La NASA anunció oficialmente a la tripulación de la misión Artemis III, programada para despegar durante la segunda mitad de 2027. Además, reveló que esta histórica misión requerirá el lanzamiento de tres cohetes diferentes, una estrategia que ha llamado la atención debido a su complejidad y nivel de coordinación.

Artemis III forma parte del programa que busca regresar a los seres humanos a la Luna y preparar futuras exploraciones en el polo sur lunar. Para lograrlo, la agencia espacial trabajará en colaboración con las empresas privadas SpaceX y Blue Origin.

¿Por qué se lanzarán tres cohetes?

De acuerdo con Jeremy Parsons, director del programa Artemis de la NASA, la misión será una “campaña de lanzamientos múltiples” que involucrará algunos de los cohetes más potentes del mundo.

El primer lanzamiento corresponderá a Blue Origin, que enviará al espacio su módulo de aterrizaje lunar. Este vehículo permanecerá en órbita durante varias semanas mientras espera la llegada de la tripulación.

Posteriormente, la NASA lanzará su cohete Space Launch System (SLS), encargado de transportar a los astronautas a bordo de la nave Orión. Una vez en órbita terrestre, Orión se acoplará al módulo de Blue Origin para realizar pruebas tecnológicas y verificaciones operativas durante aproximadamente dos días.

La tercera fase incluirá el lanzamiento de la nave Starship de SpaceX. Tras alcanzar la órbita, Starship se encontrará con Orión para efectuar nuevas pruebas y comprobaciones durante cerca de un día.

Una misión de prueba antes del regreso a la Luna

Aunque Artemis III forma parte de la estrategia para volver a la superficie lunar, la NASA aclaró que esta misión no realizará un sobrevuelo ni un alunizaje. Su principal objetivo será validar tecnologías, procedimientos de acoplamiento y operaciones conjuntas entre los distintos vehículos espaciales.

Tras completar las pruebas con las naves de Blue Origin y SpaceX, los astronautas regresarán a la Tierra a bordo de Orión. La cápsula amerizará en el océano Pacífico, donde será recuperada por equipos de la NASA y la Marina de Estados Unidos.

Polémica por la composición de la tripulación

El anuncio de la tripulación también generó controversia debido a que los cuatro integrantes seleccionados son hombres. Diversos usuarios y figuras vinculadas a la divulgación espacial cuestionaron la ausencia de mujeres en la misión.

Entre las críticas destacó la de la divulgadora espacial Astro Alexandra, quien calificó la decisión como “absurda”. También se sumó Giorgio Tsoukalos, conocido por su participación en el programa Alienígenas Ancestrales, quien expresó su inconformidad a través de redes sociales.

Ante los cuestionamientos, el astronauta Randy Bresnik afirmó que la exclusión de mujeres “no fue intencional” y aseguró que la selección se basó únicamente en las capacidades y experiencia de los candidatos. Por su parte, Jared Isaacman, administrador de la NASA, sostuvo que se eligió a la tripulación que ofrecía las mayores posibilidades de cumplir con éxito los objetivos de la misión.

La polémica ocurre en un contexto de debate sobre las políticas de diversidad e inclusión dentro del gobierno de Estados Unidos, especialmente tras los cambios impulsados por la administración del presidente Donald Trump.

Con Artemis III, la NASA busca demostrar que la colaboración entre agencias gubernamentales y empresas privadas puede abrir una nueva etapa en la exploración espacial, sentando las bases para futuras misiones que sí tendrán como destino la superficie lunar.