El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de los ataques militares que estaban programados para realizarse contra Irán durante la noche de este jueves. La decisión, explicó el mandatario, responde a avances significativos en las negociaciones de paz con la República Islámica.
A través de una publicación en la red social Truth Social, Trump afirmó que las conversaciones para poner fin al conflicto fueron elevadas al más alto nivel del liderazgo iraní y que dichas gestiones recibieron la aprobación correspondiente. “Dado que las conversaciones con Irán se han llevado al más alto nivel de su dirigencia y han sido aprobadas, he cancelado ataques y bombardeos programados para esta noche”, escribió.
Según el mandatario estadounidense, el acuerdo de paz cuenta con el respaldo de todas las partes involucradas, entre ellas Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania y Egipto. Asimismo, adelantó que la fecha y el lugar de la firma oficial serán anunciados próximamente.
Pese a la suspensión de las operaciones militares, Trump señaló que las fuerzas estadounidenses mantendrán el bloqueo naval sobre los puertos iraníes hasta que se concrete la firma definitiva del acuerdo. Hasta el momento, ninguna autoridad iraní ha confirmado ni desmentido las declaraciones del presidente estadounidense.
La amenaza sobre la isla de Kharg
En días recientes, Trump había endurecido su postura frente a Teherán tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense que patrullaba el estrecho de Ormuz. El mandatario advirtió que Irán “pagaría” por el incidente y amenazó con tomar represalias si el régimen no aceptaba las condiciones de paz planteadas por Washington.
Entre las medidas mencionadas por Trump destacó la posibilidad de tomar el control de la isla de Kharg, considerada una infraestructura estratégica para Irán debido a que concentra aproximadamente el 90 por ciento de las exportaciones de petróleo crudo del país.
Aunque la isla ha sido objeto de bombardeos estadounidenses en el pasado reciente, la infraestructura petrolera principal no habría sufrido daños. Analistas consideran que una eventual destrucción de las instalaciones energéticas de Kharg paralizaría las exportaciones petroleras iraníes y tendría repercusiones en mercados internacionales, afectando especialmente a países compradores como China.
Sin embargo, la fuerte presencia militar iraní en la isla representa un importante desafío para cualquier operación de invasión, lo que obligaría a una escalada militar de gran magnitud.







