Una jueza federal de Estados Unidos impidió de manera permanente que el gobierno del presidente Donald Trump implemente la mayor parte de una orden ejecutiva relacionada con las elecciones, la cual buscaba, entre otras medidas, exigir que los ciudadanos presentaran documentación que acreditara su ciudadanía al momento de registrarse para votar.

La decisión fue emitida este miércoles por la jueza Denise Casper, del Tribunal Federal de Distrito en Boston, quien convirtió en definitiva una orden judicial preliminar que había dictado hace un año para frenar temporalmente varios de los cambios impulsados por la administración Trump.

Casper rechazó el argumento del gobierno federal de que la demanda presentada por fiscales generales de estados gobernados por demócratas era prematura debido a que las disposiciones aún no habían sido implementadas. En su fallo, la jueza sostuvo que la Constitución de Estados Unidos otorga a los estados y al Congreso la autoridad para regular los procesos electorales, por lo que las medidas propuestas por Trump vulneraban el principio de separación de poderes.

“La Constitución no otorga al presidente ningún poder específico sobre las elecciones”, escribió Casper en su resolución.

Además del requisito de presentar prueba documental de ciudadanía para registrarse como votante, la orden ejecutiva también contemplaba impedir el conteo de boletas enviadas por correo que llegaran después del Día de las Elecciones, incluso si contaban con matasellos de esa fecha. Asimismo, planteaba sancionar a los estados que no cumplieran con las nuevas disposiciones mediante la retención de ciertos fondos federales.

Con esta decisión judicial, queda bloqueada de forma definitiva la aplicación de estas medidas, consideradas por sus opositores como una extralimitación de las facultades presidenciales en materia electoral.