Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió este miércoles varias regiones de Venezuela, provocando daños en infraestructuras, cortes de energía eléctrica y escenas de pánico entre la población. Además, las autoridades internacionales emitieron una alerta de tsunami para Puerto Rico e Islas Vírgenes tras el evento sísmico.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se registró a las 22:04 GMT y tuvo su epicentro a 21 kilómetros al este de la localidad de Morón, en el estado Carabobo, a unos 200 kilómetros de Caracas. La profundidad fue estimada en 10 kilómetros, lo que hizo que el sismo se sintiera con gran intensidad en la superficie.

En la capital venezolana, numerosos habitantes evacuaron edificios y viviendas ante la fuerza del temblor. María Romero, una pensionada de 80 años residente en el sur de Caracas, describió la experiencia como una de las más impactantes de su vida. “Este temblor fue horrible, hasta peor que el de 1967. El edificio se movía. La policía me ayudó a bajar porque no podía”, relató.

Tras el sismo principal, se registraron varias réplicas que mantuvieron la preocupación entre la población. Asimismo, algunas zonas de Caracas quedaron sin servicio eléctrico debido a los daños ocasionados por el movimiento de tierra.

El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, informó que las primeras evaluaciones apuntan a importantes daños estructurales en distintos sectores de la capital. Según explicó, las zonas de Los Palos Grandes y Altamira, en el este de Caracas, presentan algunos de los reportes más alarmantes.

“Tenemos situaciones muy preocupantes desde el punto de vista gráfico. Se nos han venido unos edificios, casas y viviendas; se han desplomado”, señaló el funcionario, quien confirmó el despliegue de equipos de emergencia y rescate en las áreas afectadas.

El terremoto también fue percibido en algunas regiones de Colombia, especialmente en ciudades cercanas a la frontera con Venezuela, donde habitantes reportaron movimientos leves pero notorios.

Venezuela se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación sobre el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. Esta interacción genera movimientos frecuentes, particularmente en áreas cercanas a importantes sistemas de fallas geológicas como la de Boconó.

Entre los antecedentes más relevantes figura el devastador terremoto del 26 de marzo de 1812, considerado uno de los más destructivos de la historia del país, con una magnitud estimada de 7,7 y decenas de miles de víctimas. Más recientemente, en 2018, un sismo de magnitud 7,3 frente a las costas del estado Sucre también causó alarma en gran parte del territorio nacional.

Las autoridades continúan evaluando los daños y monitoreando la situación mientras avanzan las labores de atención a la emergencia.