– El saldo de los dos fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúa aumentando. De acuerdo con las autoridades, hasta el momento se reportan 920 personas fallecidas, cerca de 3,000 heridos y más de 50,000 desaparecidos, mientras las labores de rescate avanzan lentamente entre los escombros.

Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron el miércoles y provocaron el colapso de decenas de edificios, especialmente en La Guaira, ciudad costera cercana a Caracas, considerada la zona más afectada por la tragedia.

Familiares, voluntarios y rescatistas trabajan sin descanso para localizar sobrevivientes. Sin embargo, la falta de maquinaria especializada ha dificultado las tareas de búsqueda, mientras aún permanecen cuerpos visibles bajo los edificios derrumbados. Habitantes de la zona han manifestado su inconformidad por la respuesta de las autoridades y aseguran que la ayuda oficial ha sido insuficiente.

Ante la magnitud del desastre, equipos de rescate de El Salvador, México, Colombia y Ecuador ya se encuentran en Venezuela para apoyar las operaciones. Asimismo, medios locales informaron sobre la llegada de personal e insumos procedentes de Chile y Suiza.

En redes sociales circula una lista no oficial con más de 51,000 personas desaparecidas, mientras cientos de familias intentan remover los escombros con sus propias manos en busca de sus seres queridos.

La presidenta interina declaró a La Guaira como zona de desastre y anunció el despliegue de fuerzas militares para apoyar las labores de emergencia. Por su parte, la comunidad internacional ha comenzado a enviar ayuda humanitaria. Estados Unidos anunció un apoyo de 150 millones de dólares, además del envío de buques, aeronaves y helicópteros para colaborar en las tareas de rescate.

Los terremotos también se sintieron en Colombia y, desde el primer movimiento, se han registrado más de 130 réplicas, lo que mantiene en alerta a la población y dificulta las labores de búsqueda.

Las autoridades continúan evaluando los daños, mientras miles de personas permanecen a la espera de noticias sobre sus familiares desaparecidos.