El Gobierno de la Ciudad de México anunció que únicamente se permitirá el acceso de 25 mil personas a la zona del Ángel de la Independencia durante la transmisión del partido entre México e Inglaterra, programado para el próximo domingo 5 de julio, como parte de las nuevas medidas de seguridad tras los hechos ocurridos en los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana sobre Ecuador.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, informó que se reforzarán los filtros de acceso para controlar el ingreso de asistentes. Una vez que el Ángel alcance su capacidad máxima, estimada en 25 mil personas —equivalente a cuatro personas por metro cuadrado—, se restringirá el acceso y se canalizará a los aficionados hacia otras glorietas y espacios disponibles sobre Paseo de la Reforma.

Por su parte, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, explicó que se instalará un perímetro de seguridad alrededor del monumento y habrá controles de ingreso en distintos puntos de Paseo de la Reforma para evitar aglomeraciones.
Las autoridades también anunciaron que se endurecerán las medidas para impedir el ingreso de bebidas alcohólicas, pirotecnia y cualquier objeto que represente un riesgo para los asistentes. Además, se aplicará una política de cero tolerancia contra vendedores ambulantes, motocicletas de reparto, vehículos y cualquier elemento que obstaculice el libre tránsito de personas en la zona.

Como parte del operativo, varias estaciones del Metro, Metrobús y Trolebús cercanas a Paseo de la Reforma permanecerán cerradas para evitar la llegada masiva de personas. Asimismo, el Gobierno capitalino instalará 62 pantallas a lo largo de Reforma para que los aficionados puedan seguir el encuentro desde distintos puntos.
Finalmente, el secretario de Gobierno, César Cravioto Romero, informó que la Ley Seca estará vigente desde las 00:00 horas del domingo 5 de julio y concluirá a las 07:00 horas del lunes 6 de julio, con el objetivo de contribuir al orden y la seguridad durante las celebraciones.





