El CETIS 100 continúa en el centro de la polémica nacional debido a los cuestionamientos sobre el actuar de sus directivos, quienes, según diversas voces, han afectado gravemente a esta institución con decisiones que incluso apuntan a la presunta destitución del actual director de este prestigioso plantel educativo, hoy desafortunadamente conocido por motivos negativos.
Por: Javier Rojo Fregoso
Tepic, Nayarit; mièrcoles, 22 de julio del 2026.- Todo el mundo está enterado, a través de las redes sociales, de la censura de la que fue objeto el joven alumno presidente del Comité Estudiantil del CETIS 100 de la ciudad de Tepic, Nayarit. Sin duda, se trata de un hecho lamentable que ha provocado una reacción generalizada de rechazo por parte de la ciudadanía y que ha derivado en exigencias públicas para revisar la actuación e incluso solicitar la destitución del actual director del plantel.
Pero, ¿qué hay detrás de todo este escándalo mediático?
La realidad es que, detrás de todo esto, existe un trasfondo que involucra intereses de grupos magisteriales antagónicos que disputan el poder político al interior del plantel. Lamentablemente, este conflicto ha llegado al grado de involucrar y manipular al estudiantado, contaminándolo con asuntos que nada tienen que ver con estudiantes, adolescentes y menores de edad.
El único objetivo y responsabilidad de los alumnos debería ser su formación académica y su futuro profesional, no convertirse en conducto, estrategia o carne de cañón de docentes que, según esta perspectiva, han antepuesto sus intereses personales al bienestar educativo.
Como ocurre en cualquier organización, incluso en aquellas con fuertes conflictos internos, existen límites y códigos no escritos que nunca deberían rebasarse: jamás involucrar a las familias ni a los menores de edad.
La realidad es que la serie de ataques y denuncias que desde hace tiempo enfrenta el CETIS 100 y que han afectado su reputación obedecen, según diversas versiones, a esta pugna entre grupos magisteriales que buscan mantener o recuperar el control de la institución.
¿Por qué despierta tanto interés el CETIS 100?
La respuesta parece sencilla: poder y control.
Dirigir el plantel educativo más grande del estado y uno de los más importantes del subsistema de la DGETI a nivel nacional representa un importante escaparate para aspiraciones profesionales y políticas. Sin embargo, también existe otro factor que, para muchos, resulta aún más poderoso: el manejo de importantes recursos económicos.
Cada año ingresan millones de pesos a la institución mediante las cuotas voluntarias de inscripción, recursos administrados por una asociación civil integrada por padres de familia y destinados, en teoría, a cubrir las necesidades del plantel y de los estudiantes. En consecuencia, quien ocupa la dirección del plantel tiene una participación importante en las decisiones sobre la aplicación y justificación de esos recursos.
Considerando que el CETIS 100 cuenta con aproximadamente 3,000 estudiantes entre ambos turnos y que la cuota voluntaria de inscripción es de 1,500 pesos por semestre, el plantel podría recibir alrededor de 9 millones de pesos anuales únicamente por este concepto. A ello habría que sumar otros ingresos provenientes de la cooperativa escolar, la venta de uniformes y las actividades organizadas por el Comité Estudiantil, como la Semana Cultural y la tradicional Fiesta de los Chester.
Desde esta perspectiva, lo que realmente impulsa la intensa cobertura mediática y los ataques dirigidos al actual director sería la disputa por recuperar el control administrativo del plantel por parte de un grupo de docentes que anteriormente ocupaba cargos directivos y que fue desplazado tras la designación de un nuevo director mediante un concurso de oposición para un periodo extraordinario de un año.
Durante ese tiempo, dicho grupo habría intentado impedir el desarrollo de la gestión del actual director. Asimismo, existen señalamientos sobre presuntas irregularidades financieras cometidas durante administraciones anteriores, relacionadas con el manejo de recursos del plantel y la participación de algunos integrantes de anteriores comités de padres de familia. No obstante, cualquier posible responsabilidad corresponde determinarla únicamente a las autoridades competentes mediante las investigaciones y auditorías correspondientes.
Según esta interpretación, el conflicto habría escalado hasta involucrar al alumnado para generar presión social y política contra la actual administración del plantel.
¿Por qué se intensificaron recientemente los ataques?
La respuesta estaría en que el actual periodo de gestión del director está próximo a concluir y ya se encuentra en marcha el proceso para designar a un nuevo director por un periodo ordinario de tres años, con posibilidad de ampliación conforme a la normatividad aplicable.
Quienes sostienen esta postura consideran que ciertos grupos buscan recuperar esos espacios directivos para impedir que continúen las investigaciones sobre presuntas irregularidades del pasado y volver a controlar la administración de los recursos económicos del plantel.
Por ello, resulta indispensable no permitir que la opinión pública sea manipulada por versiones parciales o intereses ajenos al verdadero bienestar de la comunidad educativa. Desde luego, cualquier acto que vulnere la libertad de expresión debe ser rechazado, investigado y, en su caso, sancionado conforme a la ley.
Sin embargo, también es necesario evitar atribuir automáticamente todas las deficiencias del CETIS 100 al actual director, quien apenas cuenta con un año en el cargo y cuya gestión, según sus defensores, ha enfrentado importantes resistencias internas.
Finalmente, si realmente existe interés por conocer la verdad, debería realizarse una auditoría integral e imparcial que abarque varias administraciones del CETIS 100. Dicha revisión tendría que incluir a exdirectores, al actual director, a los comités de padres de familia y a los comités estudiantiles, mediante una investigación externa, profesional e independiente que garantice transparencia y evite cualquier posibilidad de manipulación o encubrimiento.







