Ramón Ángel Álvarez Ayala El “R1” jefe de plaza del CJNG fue detenido en Atotonilco, Jalisco.

Versiones apuntan a que el homicidio fue el castigo por la detenciòn del “el Rino” operador del “R1” en Uruapan, Michoacàn

Por: Agencias

Uruapàn, Michoacàn; viernes, 31 de julio del 2026.- La detención de Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias “El R1”, señalado como jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán, podría marcar un punto de quiebre en la investigación del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, un crimen que desde el principio estuvo rodeado de sospechas sobre la participación del crimen organizado.

De acuerdo con versiones surgidas de círculos de seguridad e inteligencia, una de las principales líneas de investigación apunta a que el homicidio habría sido una represalia directa por las acciones emprendidas por Manzo durante su gestión al frente del Ayuntamiento de Uruapan.

Las investigaciones refieren que, apenas semanas antes de ser asesinado, el entonces alcalde habría logrado la detención de un presunto operador criminal conocido como “El Rino”, personaje presuntamente vinculado a la estructura del CJNG en la región. Para los investigadores, este hecho pudo haber representado un golpe sensible a los intereses de la organización criminal.

Pero esa no es la única hipótesis que rodea el caso. Reportes extraoficiales también señalan que Carlos Manzo mantenía presuntas relaciones de amistad y cercanía con actores identificados con grupos rivales del CJNG, situación que habría elevado el nivel de confrontación y convertido al exedil en un objetivo prioritario dentro de la disputa por el control territorial de la región.

La captura de “El R1” abre ahora la posibilidad de esclarecer quién ordenó, planeó y financió el asesinato que conmocionó a Michoacán. Para muchos, no se trató únicamente de un ataque contra un exalcalde, sino de un mensaje de poder enviado desde las entrañas del crimen organizado.

Aunque las autoridades aún no han confirmado oficialmente el móvil del homicidio, la caída del presunto jefe criminal podría destapar una red de complicidades, venganzas y disputas entre grupos delictivos que durante años han mantenido bajo asedio a diversas regiones de Michoacán.

La pregunta que ahora buscan responder los investigadores es contundente: ¿fue Carlos Manzo asesinado por desafiar los intereses del CJNG o por quedar atrapado en la guerra entre organizaciones criminales? La detención de “El R1” podría acercar la respuesta.