Una joven egresada de la licenciatura en Psicología fue denunciada en Perú luego de que cámaras de videovigilancia captaran una presunta agresión contra un niño de 11 años con diagnóstico de autismo no verbal y epilepsia, mientras recibía terapia en su domicilio, en el distrito de Surco.
De acuerdo con la denuncia de la madre del menor, la mujer, identificada como Pamela Margory Almenara Loayza, fue contratada mediante una agencia para brindar apoyo psicológico y terapias de reforzamiento tanto en casa como en coordinación con el centro educativo y especialistas que atienden al menor.
Las imágenes, que se difundieron en redes sociales, muestran el momento en que la terapeuta presuntamente golpea la mano del niño. Tras la acción, el menor se altera, se pone de pie y comienza a golpearse el rostro. Segundos después, la mujer aparentemente le da un manotazo en la cara, forcejea con él y el niño termina en el suelo, donde continúa golpeándose mientras ella permanece cerca.
La madre aseguró que su hijo, debido a su condición de autismo no verbal, no podía comunicarle lo que ocurría durante las sesiones, por lo que dijo sentirse profundamente indignada al descubrir las imágenes.
Además de las presuntas agresiones, la mujer denunció que la terapeuta utilizaba un vapeador durante las sesiones y expulsaba el humo cerca del rostro del menor, pese a que padece epilepsia y diversas alergias. También afirmó que, en ocasiones, la profesionista prestaba más atención a su teléfono celular que a los niños bajo su cuidado.
Tras conocer los hechos, la madre presentó una denuncia ante una comisaría de Surco por el presunto delito de maltrato infantil y solicitó que el caso también sea atendido por las autoridades competentes en materia de protección a la niñez.
“Estoy muy indignada porque creo que no soy la primera mamá de un hijo autista que no habla, que a veces no te puede decir: ‘mamá, está pasando algo’. Esto lo hago no solamente por mí, sino porque ella también va a trabajar con otros niños. No se puede repetir con otro niño”, declaró la madre a medios locales.
Las autoridades peruanas ya investigan el caso para determinar las responsabilidades correspondientes y esclarecer lo ocurrido durante las sesiones de terapia





