Ante el uso comercial de diseños y expresiones de los pueblos originarios, CECAN plantea fortalecer su protección y garantizar que las comunidades participen en las decisiones y reciban beneficios por su patrimonio cultural.

por: Mildra Benítez Robledo 

Tepic, Nayarit; lunes 17 de agosto de 2026.- El encargado del Fondo Nacional para las Artes en el Centro Estatal para la Cultura y las Artes de Nayarit (CECAN), Dagoberto Robles González, consideró necesario fortalecer los mecanismos de protección del patrimonio cultural de los pueblos originarios, ante el uso cada vez más frecuente de sus diseños, símbolos y expresiones artísticas con fines comerciales por parte de empresas y particulares.

En los últimos años, el tema ha cobrado relevancia debido a diversas publicaciones relacionadas con el uso de elementos de la cultura indígena, situación que ha motivado reuniones entre representantes de los pueblos originarios para analizar cómo evitar el aprovechamiento indebido de su identidad cultural.

Una de las culturas más afectadas es la wixárika, debido a que su arte ha trascendido fronteras y actualmente es reconocido a nivel internacional, lo que ha incrementado el interés de empresas por utilizar sus diseños en distintos productos sin que necesariamente exista un beneficio directo para las comunidades.

Esta problemática no solo involucra a compañías nacionales e internacionales, sino que también existen situaciones en las que integrantes de los propios pueblos originarios, de manera involuntaria, contribuyen a la difusión de técnicas artesanales mediante talleres dirigidos a personas externas, quienes posteriormente comercializan las piezas aprendidas sin mantener un vínculo con las comunidades que dieron origen a esos conocimientos.

El funcionario reconoció que se trata de un fenómeno difícil de controlar, ya que actualmente no existe un consenso claro sobre quién tiene la facultad de autorizar el uso de las expresiones culturales de un pueblo originario, lo que ha generado incluso debates al interior de las propias comunidades.

Ante este escenario, consideró indispensable que las instituciones gubernamentales generen espacios de diálogo con los pueblos indígenas para que sean ellos quienes participen en la toma de decisiones relacionadas con el aprovechamiento de su patrimonio cultural, además de impulsar iniciativas que permitan proteger sus expresiones artísticas y garantizar que los beneficios económicos lleguen directamente a sus creadores.

Por último, afirmó que, aunque el fenómeno se ha normalizado con el paso de los años, aún es posible recuperar parte del control sobre el patrimonio cultural indígena mediante el trabajo conjunto entre autoridades, artistas y comunidades originarias, privilegiando siempre el respeto a la identidad y a los derechos colectivos de los pueblos.