Un devastador flujo de lodo registrado en el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, dejó alrededor de 150 personas fallecidas y más de 400 turistas y peregrinos desaparecidos, de acuerdo con cifras preliminares que continúan actualizándose mientras avanzan las labores de rescate.
El doctor Hugo Delgado, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Servicio Sismológico Nacional, explicó que todavía existen varias hipótesis sobre las causas del desastre.

Una de ellas señala el posible desprendimiento de una porción de glaciar que, al derretirse, habría aportado una gran cantidad de agua al terreno. Otra posibilidad es que una parte de la montaña se haya deslizado y bloqueado el cauce de un río, formando una barrera natural que posteriormente se rompió y provocó el flujo de agua y lodo.
Delgado advirtió que el cambio climático podría estar relacionado con el incremento de este tipo de fenómenos. Explicó que desde comienzos del siglo XXI se ha observado un aumento en la frecuencia e intensidad de eventos similares en regiones montañosas, debido, entre otros factores, al calentamiento global y al retroceso de los glaciares.

Respecto al sismo de magnitud menor a 5 registrado en la zona, el especialista consideró que pudo haber funcionado como un detonante, pero no como la causa principal. Según explicó, el terreno ya presentaba condiciones de inestabilidad que favorecían un posible deslizamiento.
Ante la dificultad para anticipar este tipo de tragedias, el investigador planteó utilizar sistemas de interferometría de radar para detectar movimientos anómalos en las laderas y localizar zonas de riesgo. Sin embargo, señaló que para aplicar estas tecnologías se requiere mayor financiamiento e investigación científica en la región.

El especialista advirtió que, conforme continúen modificándose las condiciones de los glaciares y de las zonas montañosas por el cambio climático, este tipo de fenómenos podría presentarse con mayor frecuencia.





