Glaciar se desploma y desata una avalancha gigantesca: cientos muertos y más de 1,400 desaparecidos

Por: Agencias

NEPAL, viernes, 28 de agosto del 2026.- El Himalaya se convirtió en escenario de una de las peores tragedias naturales de los últimos años.

El colapso de una enorme masa de hielo y roca en una zona glaciar, cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet, desencadenó una gigantesca avalancha que terminó convirtiéndose en una brutal avenida de agua, lodo, hielo y toneladas de piedras.

La fuerza de la corriente fue devastadora: poblaciones enteras quedaron sepultadas o arrasadas, mientras viviendas, carreteras, puentes y obras de infraestructura fueron literalmente borrados del mapa.

Los reportes más recientes contabilizan más de 390 personas muertas y más de 1,400 desaparecidas en Nepal y el Tíbet, aunque las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar conforme los equipos de rescate logren ingresar a las zonas devastadas.

Uno de los puntos más golpeados fue la región de Rasuwa, en Nepal, donde comunidades como Timure y Syapru Besi quedaron bajo toneladas de lodo y escombros. El gigantesco flujo también alcanzó infraestructura estratégica en el lado tibetano.

UNA PARED DE AGUA Y LODO

La tragedia comenzó a más de 5,000 metros de altura, cuando una enorme masa glaciar se desprendió y cayó violentamente sobre el valle.

El impacto movilizó hielo, rocas y sedimentos, bloqueando temporalmente un río. Cuando esa barrera natural cedió, se produjo una inundación súbita de proporciones extraordinarias.

En algunos puntos, el nivel del río Trishuli habría aumentado aproximadamente nueve metros en apenas media hora, dejando prácticamente sin oportunidad de escapar a quienes se encontraban en las zonas bajas.

PUEBLOS, PUENTES Y PLANTAS DE ENERGÍA, DEVORADOS

La avalancha y posterior inundación destruyeron viviendas, caminos, puentes y proyectos hidroeléctricos, además de importantes rutas de comunicación entre Nepal y el Tíbet.

Imágenes satelitales muestran un cambio brutal en el paisaje: zonas que antes aparecían cubiertas de vegetación quedaron convertidas en enormes extensiones de lodo y sedimentos.

RESCATE CONTRA EL TIEMPO

Helicópteros, militares y equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes y recuperar cuerpos.

Pero el desastre todavía representa un peligro. Nuevos lagos y acumulaciones de agua formados tras el desprendimiento podrían generar nuevas inundaciones si las barreras naturales llegan a romperse.

Los científicos también investigan el papel que pudo haber desempeñado el calentamiento del Himalaya, que está acelerando el retroceso de los glaciares y debilitando terrenos congelados de alta montaña.

Nepal enfrenta ahora una carrera contra el tiempo: encontrar a cientos de desaparecidos antes de que nuevas avalanchas, inundaciones o deslizamientos conviertan esta tragedia en una catástrofe todavía mayor.