Tocumbo, Michoacán.— Alberto ‘N’, conocido como ‘Chuchito Nini’ o ‘El Nini’, tenía apenas 15 años cuando murió durante el enfrentamiento entre integrantes del Cártel de Los Reyes y elementos del Ejército Mexicano ocurrido en la ranchería de Rodeo del Pinal, municipio de Tocumbo.

El adolescente era identificado por autoridades y fuentes de seguridad como uno de los escoltas cercanos de Luis Enrique Barragán Chávez, alias ‘El R5’ o ‘El Güicho’, señalado como segundo al mando del Cártel de Los Reyes y abatido durante el operativo.

Los restos del menor fueron reclamados posteriormente por su madre en la ciudad de Morelia.

De acuerdo con información de inteligencia, ‘El Nini’ formaba parte del grupo de seguridad más cercano a ‘El Güicho’. Ambos se desplazaban en una cuatrimoto, la cual fue localizada en el sitio del enfrentamiento registrado la noche del 30 de agosto.

Presumía armas y equipo táctico

El menor habría utilizado redes sociales para mostrar parte de las actividades relacionadas con el grupo criminal. Una cuenta atribuida a ‘El Nini’ permanecía activa horas después de su muerte.

En fotografías e historias publicadas en Instagram se le observaba con equipo táctico, chaleco antibalas personalizado con el apodo ‘Nini’, portacargadores y radios de comunicación, además de armas largas.

En una de las publicaciones también aparecían vehículos con hombres vestidos con equipo táctico y el alias de ‘R5’.

Según el organigrama del Cártel de Los Reyes elaborado por áreas de inteligencia, ‘El Nini’ se encontraba dentro del círculo de confianza de la organización, junto a otros operadores identificados como ‘El Tercer’ o ‘El Tres’ y ‘El Bravo’ o ‘El Tony’. Todos ellos tendrían como superior inmediato a William Álvarez, ‘El Maniako’, señalado como responsable de la seguridad de los líderes del grupo.

Redes sociales, una vía para el reclutamiento

Las autoridades también han relacionado a ‘El Nini’ con el reclutamiento de adolescentes a través de redes sociales.

De acuerdo con las investigaciones citadas, jóvenes atraídos por la promesa de dinero, poder y acceso a armas eran incorporados a las filas de la organización y posteriormente recibían entrenamiento en zonas serranas de Michoacán.

El caso vuelve a poner en evidencia la utilización de las redes sociales como una herramienta para acercarse a menores y jóvenes en comunidades donde los grupos criminales buscan ampliar sus filas.

Extorsión a productores de aguacate

Autoridades estatales también han relacionado al Cártel de Los Reyes con el cobro de extorsiones a productores de aguacate.

La Fiscalía General del Estado ha señalado que la organización obtenía importantes ganancias mediante el llamado “impuesto narco” aplicado al sector aguacatero. De acuerdo con declaraciones previas del vicefiscal de Inteligencia e Investigación Criminal, Israel Vega Rodríguez, los ingresos por este concepto alcanzarían alrededor de 172.8 millones de pesos anuales.

Los productores habrían tenido que pagar al menos un peso por cada kilogramo de aguacate destinado a la exportación hacia Estados Unidos.

¿Quién podría asumir el control del cártel?

Tras la captura de ‘El Poncho’ y el abatimiento de ‘El R5’, el liderazgo del Cártel de Los Reyes estaría en disputa entre operadores cercanos a los fundadores y miembros de sus propias familias.

Entre los nombres que han cobrado relevancia aparece Jesús Ochoa Álvarez, alias ‘La Venada’, señalado como uno de los principales operadores y considerado peligroso por las autoridades.

También figuran dos hijos de ‘La Quiringua’, conocidos como ‘El 20’ y ‘El Junior’. Sin embargo, su falta de experiencia podría dificultar que asuman de inmediato el liderazgo de la organización.

Otro nombre que ha surgido es el de ‘El Balta’, identificado como operador financiero del grupo y quien presuntamente habría diversificado las fuentes de ingresos del cártel mediante empresas asentadas en la región, algunas relacionadas con la exportación de aguacate.

Fuentes de seguridad han identificado además a alrededor de una veintena de familiares vinculados con el grupo criminal, entre hijos, cuñados, sobrinos y primos.

La muerte de ‘El R5’ y de su joven escolta ocurre en un momento de tensión para el Cártel de Los Reyes, mientras las autoridades buscan determinar quién asumirá el control de la organización y cómo podría afectar el golpe a su estructura operativa y financiera.