La activista  hizo un llamado a dejar de estigmatizar a las personas con alguna adicción, al señalar que una adicción es una enfermedad y debe recibir atención profesional 

Por: Mildra Benítez Robledo 

Tepic, Nayarit; viernes, 04 de septiembre del 2026.-  Ante el incremento del consumo de drogas entre mujeres y la limitada disponibilidad de espacios para su atención, es necesario que las autoridades implementen una estrategia integral que permita prevenir las adicciones y atender las causas que llevan a las mujeres a consumir sustancias.

así lo  señaló la activista feminista,  Grecia Arias, quién consideró que no basta con atender a las mujeres cuando ya desarrollaron una adicción, sino que se deben identificar los factores que las colocan en situaciones de vulnerabilidad, entre ellos las condiciones económicas, educativas y laborales, la maternidad, la falta de redes de apoyo y las relaciones de pareja.

Arias destacó que también existen situaciones diferenciadas entre hombres y mujeres que deben ser consideradas en los tratamientos. Señaló que algunas mujeres comienzan a consumir sustancias debido a que mantienen una relación con una pareja que también consume, mientras que otros factores como las relaciones violentas, la depresión posparto y las condiciones de vulnerabilidad pueden convertirse en detonantes.

Ante este panorama, consideró necesario ampliar los espacios especializados para mujeres con adicciones, pero también fortalecer las instituciones públicas con más profesionales de la salud mental, particularmente psicólogas y psiquiatras, para que las personas puedan recibir atención oportuna. Advirtió que actualmente las citas en el sector salud pueden otorgarse con semanas de espera, cuando existen casos que requieren intervención inmediata.

La activista, indicó  que las políticas públicas deben contemplar una red de prevención y apoyo que permita detectar los problemas antes de que deriven en una adicción. Para ello, dijo, es necesario que las instituciones trabajen no solamente en la rehabilitación, sino en conocer el contexto de cada mujer y las circunstancias que la llevaron al consumo.

De igual manera hizo un llamado a dejar de estigmatizar a las personas con alguna adicción, al señalar que una adicción es una enfermedad y debe recibir atención profesional, al igual que cualquier otro padecimiento. En lugar de señalar, rechazar o aislar a quienes enfrentan este problema, consideró que se les deben acercar herramientas y redes de apoyo para que puedan solicitar ayuda.

Por último,  insistió en que la prevención debe ser una prioridad, pues mientras existan mujeres en condiciones de vulnerabilidad sin acceso oportuno a atención psicológica, redes de apoyo y oportunidades educativas y laborales, continuarán existiendo factores que pueden llevarlas al consumo de alcohol y drogas.