Meta planea ampliar su línea de gafas inteligentes con un nuevo modelo que prescindirá de la cámara, en medio de las crecientes críticas por el uso de esta tecnología para realizar grabaciones sin consentimiento.

Las actuales gafas inteligentes de Meta incorporan una cámara frontal que permite a los usuarios tomar fotografías y grabar videos de lo que observan. Además, la cámara puede utilizarse con la inteligencia artificial de la compañía para analizar e interpretar el entorno.

Sin embargo, esta función ha generado cuestionamientos relacionados con la privacidad. Algunos usuarios han utilizado las gafas para grabar a otras personas sin su conocimiento, incluso en situaciones en las que no existe consentimiento. La polémica ha llevado a distintos establecimientos, como bares, escuelas, teatros y salas de tribunal del Reino Unido, a restringir o prohibir su uso.

Ante este escenario, Meta estaría preparando unas nuevas gafas enfocadas principalmente en el audio, conocidas internamente como Luna. El dispositivo contaría con seis micrófonos integrados para permitir la interacción con Muse, el agente de inteligencia artificial de Meta.

De acuerdo con la información disponible, el diseño sin cámara permitiría reducir el grosor de las gafas y ofrecer una mayor duración de batería. La compañía también prevé presentar nuevos modelos con cámara y sus avances en gafas de realidad aumentada.

Se espera que Meta revele oficialmente estos productos durante Meta Connect, su evento anual, programado para los días 23 y 24 de septiembre.

Meta refuerza las medidas contra las grabaciones ocultas

La compañía también ha implementado cambios para dificultar que los usuarios desactiven o manipulen el indicador luminoso que señala cuándo la cámara está grabando.

Alex Himel, vicepresidente de realidad aumentada de Meta, explicó recientemente que la cámara no comenzará a grabar si el LED indicador está bloqueado. La medida busca evitar una práctica mediante la cual algunos usuarios iniciaban una grabación y posteriormente cubrían la luz para ocultar que el dispositivo estaba registrando imágenes.

El debate sobre las gafas inteligentes refleja uno de los principales desafíos que enfrenta esta tecnología: encontrar un equilibrio entre las nuevas funciones de inteligencia artificial y grabación, y la privacidad de las personas que se encuentran alrededor de quienes utilizan estos dispositivos.