El aseguramiento, realizado en San José de Iturbide, es uno de los mayores decomisos de hidrocarburos registrados en México, Fueron localizados gasolina regular, gasolina Premium y diésel almacenados en un enorme centro de distribución, La investigación busca determinar el origen y la legal procedencia del combustible; se esperan nuevas acciones contra los responsables.

Por: Agencias

Guanajuato, Guanajuato; sàbado, 19 de septiembre del 2026.-  Un golpe de enormes dimensiones contra las redes dedicadas al almacenamiento y comercialización irregular de hidrocarburos se concretó en Guanajuato, donde autoridades federales aseguraron 59 millones 36 mil 870 litros de combustible en un inmueble ubicado en el municipio de San José de Iturbide.

El operativo representa un aseguramiento de magnitud extraordinaria y coloca nuevamente a Guanajuato en el centro de las investigaciones federales contra las estructuras que operan el mercado ilícito de combustibles.

Del total asegurado, aproximadamente 33.5 millones de litros corresponden a gasolina regular, 7.26 millones a gasolina Premium y 18.26 millones a diésel.

En el inmueble también fueron asegurados 10 grandes contenedores, siete vehículos utilizados para el transporte de hidrocarburos y documentación contable, elementos que podrían resultar fundamentales para establecer quiénes participaron en la operación y cuál era el destino del combustible.

UNA PIPA DESTAPÓ LA OPERACIÓN

La investigación se habría iniciado el 3 de julio, luego de que autoridades detectaran y aseguraran una pipa que transportaba alrededor de 33 mil litros de diésel y cuyo operador no pudo acreditar satisfactoriamente el origen y la trazabilidad legal del producto.

Las indagatorias condujeron posteriormente hacia distintos puntos de Guanajuato hasta llegar al gigantesco depósito localizado en San José de Iturbide.

¿HUACHICOL O CONTRABANDO?

Uno de los puntos centrales de la investigación será determinar de dónde procedían los casi 60 millones de litros.

Hasta ahora, la información oficial no permite afirmar que todo el combustible sea producto del robo directo a los ductos de Pemex. Las autoridades deberán establecer si se trata de huachicol, contrabando de combustible (“huachicol fiscal”) u otra modalidad de comercialización ilegal.

Lo que sí está confirmado es la dimensión del aseguramiento y que las autoridades federales mantienen abierta la investigación para identificar a los responsables.

VAN POR LOS RESPONSABLES

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que el aseguramiento forma parte de una investigación en curso y que se prevén detenciones derivadas de las indagatorias.

El decomiso representa así un golpe económico de enorme magnitud para quienes estén detrás de la operación y abre nuevas interrogantes sobre las rutas de entrada, almacenamiento, distribución y comercialización de millones de litros de combustible cuya procedencia deberá ser acreditada ante las autoridades.

La operación apenas comienza. El verdadero objetivo ahora es llegar a los dueños, operadores, intermediarios y posibles redes empresariales detrás de este gigantesco cargamento