La inauguración del nuevo helipuerto de la Casa Blanca estuvo marcada este lunes por la ausencia de las cámaras de las principales cadenas de televisión, en protesta por la decisión del presidente Donald Trump de impedir el acceso de CNN, MS NOW y Politico a actividades dentro del recinto presidencial.

Bajo una ligera lluvia en el Jardín Sur, Trump encabezó la ceremonia de inauguración y cortó una cinta roja, blanca y azul con unas grandes tijeras doradas. Posteriormente, saludó a funcionarios y trabajadores de la construcción que participaron en el proyecto.

El mandatario intentó proyectar normalidad durante el acto, aunque sus palabras fueron prácticamente inaudibles debido al ruido del helicóptero Marine One que lo esperaba. A diferencia de otras ocasiones, los equipos de televisión no estuvieron presentes para captar de manera habitual el audio de sus declaraciones.

Trump tampoco respondió a las preguntas que los reporteros le formularon mientras se dirigía al helicóptero. Más tarde, utilizó su red social Truth Social para celebrar el primer despegue desde el nuevo helipuerto, al que calificó como “recién construido y muy hermoso”.

La disputa con los medios continuó después de la ceremonia. Trump defendió su decisión de vetar a CNN, MS NOW y Politico de la Casa Blanca y criticó la cobertura que estos medios realizan de su administración.

Las tres organizaciones presentaron demandas luego de que la Casa Blanca anunciara el viernes la prohibición para que sus periodistas cubrieran eventos en el recinto presidencial. La medida representa una nueva confrontación entre la administración Trump y medios de comunicación que cuestionan sus políticas y acciones.

El conflicto también ha llegado a los tribunales. El caso fue asignado al juez federal Timothy Kelly, quien fue designado por Trump y que en 2018 emitió un fallo desfavorable al entonces presidente en un litigio relacionado con el acceso de periodistas a la Casa Blanca.

La disputa plantea un nuevo enfrentamiento entre el gobierno estadounidense y organizaciones periodísticas en torno al acceso de los medios a la sede presidencial y los límites de la administración para determinar qué medios pueden cubrir sus actividades.