La temporada de camarón en Nayarit atraviesa una de sus etapas más complicadas y es calificada como desastrosa por el sector ribereño, debido a las bajas capturas, los daños ocasionados por fenómenos meteorológicos y la falta de apoyos para los pescadores.
Por: Arcelia García Ortega
Tepic, Nayarit; mièrcoles, 07 de octubre del 2026.- Juan de Dios Fernández, presidente de la Federación Ribereña de Nayarit, informó que aproximadamente 60 por ciento de los pescadores que participan en esta actividad actualmente se encuentran varados, situación que mantiene en crisis a las comunidades que dependen de la pesca.
Explicó que las condiciones del sector ya eran complicadas antes del inicio de la temporada, pero los fenómenos meteorológicos registrados posteriormente agravaron los problemas, particularmente en la zona de Tecuala.
Señaló que la tormenta registrada el primero de septiembre provocó importantes afectaciones en comunidades pesqueras, destruyendo zonas donde se concentraba buena parte de la actividad, además de afectar pesquerías, bordos y áreas relacionadas con la producción de agua.
Fernández sostuvo que la problemática no se limita a las zonas turísticas o de playa, por lo que llamó a las autoridades a visitar también las comunidades pesqueras para conocer directamente las condiciones en las que se encuentran quienes dependen de esta actividad.
El dirigente pesquero indicó que las comunidades de Tecuala han resultado particularmente afectadas y que los daños se suman a una situación económica que ya venía deteriorándose desde el periodo de veda.
Respecto a la zafra, Fernández fue contundente al calificarla como desastrosa, pese a que inicialmente existían condiciones favorables debido a la presencia de camarón de talla comercial.
Explicó que, cuando los pescadores pudieron observar el recurso, encontraron ejemplares de alrededor de 18 gramos, una talla que generó expectativas positivas para la temporada.
Sin embargo, cuestionó que los pescadores de camarón, pese a estar preparados desde el 18 de agosto, tuvieron que esperar hasta el primero de septiembre para iniciar actividades.
Consideró que el retraso afectó la posibilidad de aprovechar el recurso, recuperar los costos de inversión y obtener ingresos para el sostenimiento de las familias.
También señaló que las capturas no han alcanzado los niveles esperados, por lo que existe preocupación entre los productores sobre el comportamiento del recurso y las condiciones actuales del océano.
Ante las pérdidas ocasionadas por los fenómenos meteorológicos y la falta de producción, la Federación Ribereña prepara solicitudes de apoyo económico que van desde 200 mil hasta 2 millones de pesos.
Fernández explicó que estos recursos serían necesarios para atender las consecuencias de este tipo de fenómenos y permitir que las comunidades pesqueras puedan recuperarse.
Afirmó que, a diferencia de otros sectores productivos, los pescadores no cuentan con mecanismos suficientes de apoyo ante pérdidas provocadas por huracanes e inundaciones.
Además, señaló que actualmente enfrentan carencias de insumos, combustible, infraestructura y programas federales específicos para atender las necesidades de las comunidades pesqueras.
Más de 8 mil familias dependen de la pesca
El presidente de la Federación Ribereña estimó que más de 8 mil familias dependen directamente de esta actividad en Nayarit, por lo que la crisis del sector representa también un problema económico y social para las comunidades.
Por ello, hizo un llamado al Gobierno del Estado y a los diputados locales para que intervengan y gestionen apoyos destinados a los pescadores afectados, particularmente en la zona de Tecuala.






