Xalisco, Nayarit.— Fragmentos de huesos, piezas dentales, restos calcinados, ropa y casquillos percutidos fueron localizados durante una diligencia realizada en un predio ubicado en la zona de La Curva, en Xalisco, Nayarit, señalado por las autoridades como un posible sitio utilizado para la incineración de personas.
Rosa María Jara Montes, dirigente del colectivo Por Nuestros Corazones, relató que durante el recorrido realizado el domingo 4 de octubre los buscadores encontraron restos óseos entre la vegetación.
“Movías poquito la maleza y salía un huesito; caminabas y bajabas al riachuelo y salía un diente”, relató.
De acuerdo con la buscadora, también fueron encontrados fragmentos que podrían corresponder a un fémur o parte de una cadera, además de piezas dentales localizadas en el cauce de un pequeño riachuelo. Sin embargo, hasta el momento no se han localizado cuerpos completos.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue una zona donde había restos completamente calcinados sobre ladrillos y distribuidos en forma circular. Jara Montes señaló que en el lugar había un fuerte olor a diésel y un fragmento de madera que aparentemente pudo haber sido utilizado para remover los restos.
Durante los trabajos también fueron localizados casquillos percutidos y otros indicios que deberán ser procesados y analizados por especialistas. Según la buscadora, una perito les informó que los restos calcinados visibles en la superficie podrían corresponder a los últimos meses, aunque esta información deberá ser confirmada mediante los estudios forenses.
La fiscal general de Nayarit, Ludmila Heredia Verdugo, informó que el procesamiento del predio comenzó el 3 de octubre y comparó el sitio con el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco.
El terreno es de gran extensión y fue dividido en tres secciones para su intervención. Los colectivos participaron inicialmente en el recorrido de una de ellas y consideraron necesario ampliar la búsqueda hacia las zonas cercanas al cerro, donde no descartan la existencia de fosas.

Jara Montes señaló que, de acuerdo con testimonios recabados, podrían existir indicios relacionados con hechos ocurridos en distintos años, aunque aclaró que corresponderá a las autoridades determinar mediante investigaciones periciales la antigüedad y procedencia de los restos.
El predio y el crimen organizado
Según el testimonio de un hombre que se identificó como propietario del terreno, el predio es conocido como “El Dragón”. El hombre aseguró haber sido desplazado del lugar desde 2010 y afirmó que posteriormente el inmueble habría sido ocupado de manera intermitente por integrantes del crimen organizado.
La buscadora subrayó que estas declaraciones aún deben ser corroboradas por las autoridades y que la investigación deberá establecer quién tuvo el control del terreno y qué actividades se realizaron en el lugar.
Otro elemento que llamó la atención de los colectivos fueron las letras “BPC”, encontradas en uno de los muros del predio. Las familias relacionaron esas iniciales con “Barrio Prieto Crispín”, en Tepic, donde aseguran haber observado grafitis similares.

No obstante, esta relación permanece como una hipótesis de los colectivos y no existe hasta ahora una confirmación oficial sobre el significado de las letras o su posible vínculo con alguna víctima o responsable.
Una denuncia anónima llevó a las autoridades al lugar
El sitio no fue localizado inicialmente por los colectivos de búsqueda. De acuerdo con Jara Montes, la Fiscalía General de Nayarit recibió el viernes 2 de octubre un correo electrónico anónimo con las coordenadas exactas del predio y datos sobre personas que presuntamente habrían sido privadas de la libertad, mantenidas cautivas y asesinadas en el lugar.
Al día siguiente, las autoridades realizaron una diligencia y confirmaron que la ubicación correspondía con la información recibida. Posteriormente, el predio fue asegurado y se convocó a integrantes de colectivos para participar en las diligencias.
La ubicación del terreno, situado prácticamente en la parte alta de un cerro y alejado de zonas habitadas, llamó la atención de los buscadores debido a la dificultad para acceder al lugar.
Jara Montes consideró que la precisión de las coordenadas podría indicar que quien envió el correo tenía conocimiento directo del predio, aunque esta posibilidad también deberá ser investigada por las autoridades.
Continúan los trabajos forenses
El Colectivo Familias Unidas por Nayarit (COFAUNNAY) confirmó su participación en las diligencias y pidió mantener la precisión mientras avanzan los estudios periciales.
Hasta ahora no se ha establecido públicamente cuántas personas podrían estar representadas por los restos encontrados, ni su identidad o procedencia.
Los colectivos insistieron en que los indicios localizados —entre ellos restos óseos, dientes, fragmentos calcinados, ropa y casquillos— deben ser documentados, procesados y analizados por especialistas para determinar qué ocurrió en el predio.
Mientras continúan las investigaciones, las familias de personas desaparecidas mantienen su participación en las labores de búsqueda y esperan que los análisis forenses permitan determinar la identidad de los restos y esclarecer los hechos ocurridos en el lugar.






