El agua sucia destapa un presunto plan de privatización y opacidad presupuestal La Zona Metropolitana de Guadalajara atraviesa una de las peores crisis de salud pública y desabasto de su historia.
Por: Agencias
Guadalajara, Jalisco; viernes, 09 de octubre del 2026.- Desde hace meses, los habitantes de diversos municipios se enfrentan a una realidad alarmante al abrir las llaves de sus hogares: en lugar de un servicio básico potable, reciben un líquido denso, de color negro, con fétidos olores, contaminado con materia fecal y metales pesados. Lejos de tratarse de un problema menor o pasajero, este colapso ha provocado una profunda indignación social. Cientos de ciudadanos han tomado las calles en protestas masivas, hartos de poner en riesgo su salud y obligados a lavar ropa o realizar actividades esenciales con agua de garrafón. Sin embargo, el descontento popular apunta a una sospecha mayor: la ciudadanía y diversos sectores acusan que detrás de la negligencia institucional se esconde un trasfondo político y económico. ¿Negocio del sexenio o derecho humano? La sombra de la privatización israelíPara los manifestantes y colectivos vecinales, la crisis no es accidental, sino un escenario fabricado o tolerado para justificar la entrega de los servicios hídricos a la iniciativa privada. Las protestas se han encendido bajo una premisa clara: denunciar que el gobierno de Pablo Lemus busca privatizar el agua, tejiendo presuntos tratos comerciales con corporaciones de origen israelí para consumar el que denominan “el negocio del sexenio” a costa de la salud de los tapatíos. Diputados exhiben recursos millonarios: “Dinero sí hay, falta voluntad”Ante la gravedad del problema, legisladores locales de Jalisco han alzado la voz para desmentir la narrativa oficial de escasez presupuestal, asegurando que la administración estatal ha tenido a su disposición los fondos suficientes para sanear el sistema, pero ha optado por darles un rumbo distinto.Presupuesto y asignaciones: Los legisladores detallan que el estado contó con un ejercicio presupuestal robusto de 12 mil millones de pesos, además de señalar que se proyectan recursos por 102 mil millones de pesos no etiquetados, dinero que perfectamente podría redirigirse a solucionar la emergencia sanitaria y renovar la red hidráulica.Fondos federales desviados: Asimismo, recordaron que la Federación destinó el año pasado una partida extraordinaria de 7 mil millones de pesos enfocada específicamente en atender la problemática hídrica de la entidad. No obstante, acusan que la administración de Lemus prefirió darles “otro uso” a dichos recursos en lugar de invertirlos en la dignificación del agua.La presión social continúa escalando mientras las familias de Guadalajara exigen una solución inmediata, una declaratoria de emergencia sanitaria y un alto total a cualquier intento de convertir un derecho humano fundamental en una mercancía para unos cuantos.






