Desafío directamente a la presidenta, crisis del agua en jalisco deriva en escándalo de tortura — jóvenes detenidos denuncian maltrato y gobernador admite “operativo descontrolado”

Por: Agencias

Ciudad de México / Guadalajara; jueves, 15 de octubre del 2026.-  Lo que comenzó como una marcha pacífica exigiendo agua limpia terminó con un grupo de jóvenes arrastrados a la casa oficial del gobernador y denuncias de tortura. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó este miércoles: “¿Cómo es posible que en 2026 haya policías torturando a jóvenes?” Ordenó a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) una investigación profunda y advirtió que la Fiscalía General de la República (FGR) atraerá el caso si es necesario.

Los hechos ocurrieron el 11 de octubre. Al menos diez mil personas marcharon en la zona metropolitana de Guadalajara para protestar porque, desde hace meses, de sus llaves sale agua contaminada con heces fecales y metales pesados. Al llegar frente a “Casa Jalisco”, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus, la policía antimotines reprimió con chorros de agua a presión, gases lacrimógenos y camiones cisterna. El caos duró dos horas.

“TORTURA”: DENUNCIAN QUE DETENIDOS FUERON ARRASTRADOS A CASA JALISCO

La gravedad del operativo superó el “uso excesivo de la fuerza”. Según diversos medios, los detenidos fueron ingresados directamente a “Casa Jalisco”, donde se habrían producido actos de tortura. Los jóvenes liberados relataron golpizas, amenazas y tratos crueles. Uno de ellos denunció que a un compañero le tumbaron los dientes a golpes. La organización CEDAD señaló que se impidió a los detenidos elegir libremente a sus abogados, violando el debido proceso.

CIFRAS ENFRENTADAS: GOBIERNO DICE 39 DETENIDOS, ORGANIZACIONES CONTABILIZAN AL MENOS 51

Existe una brecha enorme entre las cifras oficiales y las de organismos civiles. La Fiscalía de Jalisco reportó 39 detenciones, pero IMDEC y la Red TDT contabilizan al menos 51 detenciones arbitrarias, incluida una periodista. La discrepancia alimenta las sospechas de encubrimiento.

GOBERNADOR LEMUS SE DOBLEGA: ADMITE “OPERATIVO DESCONTROLADO” Y “DETENCIONES INJUSTIFICADAS”

Ante la evidencia y la presión federal, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ofreció un mensaje en video la noche del martes en el que reconoció “fallas graves” y “abuso de la fuerza”. “Fue un operativo con graves deficiencias que se descontroló en el momento más crítico. Hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustificadas”, admitió. Lemus informó que ya identificaron a los policías involucrados y que se inició una investigación interna. También confirmó la liberación de todos los detenidos, aunque siete fueron enviados al penal de Puente Grande acusados de “lesiones” y “resistencia de particulares”.

ULTIMÁTUM PRESIDENCIAL: “CERO IMPUNIDAD”

La intervención de la presidenta Sheinbaum elevó el caso al ámbito federal. No solo exigió a la CNDH “entrevistar a las víctimas y deslindar quién dio la orden”, sino que arremetió directamente contra la violencia del gobierno de Lemus: “Quienes hemos luchado contra la represión no podemos permitir que las fuerzas de seguridad de México repriman y torturen a la ciudadanía. Eso es inaceptable”. Dejó claro que, de ser necesario, la FGR atraerá el caso, lo que significaría que los policías implicados podrían enfrentar cargos federales por tortura, delito que no alcanza fianza y no prescribe.

Hasta el cierre de esta edición, dos agentes estatales señalados por uso excesivo de la fuerza comparecieron ante Asuntos Internos. Pero para los jóvenes que pasaron horas de terror dentro de “Casa Jalisco”, las disculpas oficiales y el inicio de investigaciones no borran las huellas de los golpes. Con la CNDH y la FGR en el horizonte, la crisis del agua en Jalisco se convierte en un ajuste de cuentas con todo el sistema de seguridad estatal.